viernes, 29 de febrero de 2008

Pero me sale Kozer

Foto encontrada en la mina de Zijiang,
después de una explosión: 18 muertos


a José Kozer


Una gran foto no se ve. Apenas se huele
si sólo mezclan encima algunos sacrificios,
eucaristías. La vida anoche, y el gas grisú
a punto de emisión para doce o catorce
horas diarias y salarios de subsuelo.
Zijiang: filón de ocupaciones furtivas
y estampida regular. Zambombazo.
Una instantánea caída del catre igual
a un molusco retirado por la arena;
los ojos en órbita donde antes existía
simulación de la mirada. La rosa China,
vuelta mil rosas de rojo púrpura agotada
en su barniz, un fantasma de espinas
que piensa nueva rosa, indefensa
ante el avance, metida entre los trombos
de una piel ahora seca y la equimosis
de seres vivos para siempre. Esa foto
lo sigue mientras taladra las sábanas,
y pone simple y caliente a la persona
cuando acude al pozo con cautela.
Sonámbulo, allende los atascos, repara
en esa fotografía donde el amigo extiende
más allá del escenario una perplejidad.
Y bien: que anda en mil proyectos
(muchos frustrantes, algunos amorosos)
y así se suceden los días. En la foto hay
dos seres: el de los ojos, algo tristes,
visionarios; y el de la barbilla, de fuerza
tigresca. Ambos, armonizados, darán que
decir. Pero él no estará, tampoco importa.
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* Poema del libro Cuello Mao, en prensa.
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UN AMOR A DISTANCIA: JOSÉ KOZER Y OLIVIA ARTECA



"Me comprometo, yo que no sé bailar, a llevar a Oli de la mano a sus siete años en suave danzonete formal. Los quiero a los tres, abundante. josé"















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Un poema inédito de José Kozer



ACTA

¿Qué ocurre en los campos, en las dehesas, mientras (de evocación en evocación) despierto arrastrando un sueño
de mataderos, hoces, una mujer
corpulenta (ciega) brazos en
jarras, la falda salpicada de
manchas rojas (manchones)
agujereada, sus abundantes
pechos carne de mataderos,
sus gigantescos muslos,
senda de bibijaguas?
¿Desperté?

¿Quién cerró con llave doble a la espalda del sueño? ¿Qué dueña trajo el ramo de asfódelos, semillas de granada,
la pala de mango corto, el astil
de la balanza (inquieto)? ¿Saduceos,
ejércitos asirios, huestes sumerias,
y un alfil a solas sobre el tablero?
¿Tabas, las hijastras? ¿Tablas
reales, las entenadas? ¿Qué ocurre
que no nombran al muerto? ¿Se
deshacen los campos? ¿Adónde
se han refugiado las reses y las
moscas de las dehesas?

¿Quién domina, la mano extendida, la entrada? ¿Tricéfalo? ¿Arroyos desaguan por la puerta trasera, garfios
oxidados, filos relucientes, la
rueda del amolador, delantales
salpicados, caverna de mugidos,
honda respiración (unísona)
morosa, pulmón rosa de los
carniceros? ¿Ése que mira,
mira qué? ¿El boquete? ¿Salida
o entrada? ¿Y oye? ¿Un chapaleo,
estigio? ¿Tachaduras, borrones
primeros (de evocación, al
despertar, en evocación) volcados,
al Leteo? ¿De la sombra la sombra
(deshilachada) de la sombra
(pespunteada) pestíferos jirones?
¿Arrasa la enagua? ¿Papirotazo a la
flor marchita del ojal? ¿Simultánea
caída (oracular) de la carne y la tela?
¿Eso que entra, osamenta, renegrido
fósforo?

¿Bascas? ¿Despojos? ¿Llegamos? ¿Rey de los muertos, cada cual preferiría ser paje o pastor pobretón allá arriba?
¿Encina y unas bellotas; tapia y
lilas blancas (artificiales); jardín
cerrado y la amada por igual
descarnada? ¿Por igual el destino
de los diez bicharracos que salvé
de ahogarse en la piscina esta
mañana? ¿Y va y me maldijeron?
¿Yo, bodhisattva? ¿A qué me meto
en entierro donde no me dieron vela?
¿Va y metí en grande la pata? ¿No
eran ya diez reencarnados a quienes
correspondía la disolución? ¿Me
retracto, repliego, retrocedo, me
refracto? ¿Ala del bicharraco alzando
vuelo mi ojo bizco amilanado en un
espejo? ¿Qué sucede en los campos?
¿Un insecto de berilo se posa en lo
más recóndito de la flor? ¿Qué sucede
en las dehesas? Ocurre que la hez, rubí
consustancial en la mirada de la res,
viñedos de cristal, comensales de luz,
escurre consumación.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Cuando los gansos vienen marchando

"Los residentes de granjas de la ciudad argentina de La Plata idearon un curioso sistema de alerta contra la ola de robos que afecta a la zona, utilizando a gansos como una eficaz "alarma viviente" ante la presencia de intrusos, que supera con creces a los tradicionales perros.
La característica que hace aptos a estos animales para la vigilancia es que, ante el menor ruido, comienzan a graznar y el sonido de cuatro o cinco ejemplares resulta ensordecedor y sirve tanto para alertar a los moradores como para desalentar a indeseables visitantes.
La ingeniosa solución fue inicialmente adoptada por los propietarios de algunos predios hortícolas y, al comprobarse su eficacia, se fue extendiendo al resto de las propiedades.
La utilización de los palmípedos como guardianes resulta aquí novedosa, pero data de miles de años, ya que era una práctica habitual entre los antiguos romanos, según los historiadores.
El problema de la inseguridad está en el centro de las preocupaciones de los argentinos y el flagelo golpea particularmente a la provincia de Buenos Aires, cuya capital es la ciudad de La Plata". (publicado en Terra)
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Cuando los gansos deciden formar un grupo de Elite, algo así como un SWAT de palmípedos platenses, el tema central no es la seguridad sino en quiénes delegamos el control de una situación límite. Los gansos son gansos, eso está aclarado; es decir, simpáticos animalitos que graznan sin explicación y que picotean sin desidia. Los gansos controlan a la sociedad platense, e imaginaron una granja para realizar sus actividades sociales y extracurriculares, como la de convertirse en alarmas vivientes. A partir de este aporte, la gente de La Plata se la ve más feliz, o al menos, aliviada. Ya no tendrán que entreverse con el 911 para que un grupo de ineficaces policías rodee la manzana de la sospecha, y coma de ella fuera del pecado original. A veces me pregunto que pasaría si los vecinos no encontraran un refugio psicoanalítico en los gansos. Tal vez, nada; otra posibilidad: hubiesen hallado alguna que otra manera de respaldar su terror a ser delinquido en otros intermediarios. Como los pájaros de Hitchcock, los gansos llegaron a La Plata para quedarse. Lo quieren todo. Primero el movimiento migratorio, después la granja, y por último los hombres. La información reproduce lo insólito. Más tarde, será la percepción de una nueva pesadilla.

martes, 12 de febrero de 2008

Enseñanza: crítica y apariencia (Raúl Arteca)

Cuestiones referidas a la enseñanza en principio tienen que ver, entre otras cosas, con la relación docente – alumno, y por ende con la de transmisión de conceptos más que con la traslación de algún conocimiento adquirido. Por lo tanto, en definitiva, con todo lo referido a la comunicación entre partes.
Y en esto convergen ideas que oscilan desde la práctica profesional, la formación propia del docente, el estar constantemente en algún estado de ejercicio formativo y cómo es que todo esto se vuelca hacia el alumno, muchas veces depositario de los fracasos docentes más no de los éxitos.
Comenzaremos entonces con aquello referido a la comunicación. A veces parece que para el que ejerce la docencia, la arquitectura y su entorno es más su apariencia, que como se acompaña esto con su denominación, su concepto encerrado en palabras.
Y no creo que deba ser así. Hablar mal suele ser pensar mal. Escribir (decir) desconceptos son espejo de pensamientos inconexos o incompletos. Así es muy difícil ejercer adecuadamente la crítica, o ayudar al alumno a que pueda elaborar una propia, ya que en la exploración de las palabras (de sus conceptos) está la base de la generación de las ideas, quizás devenidas en posteriores proyectos.
Un buen escrito es un proyecto; acertar la palabra adecuada en el proceso de diseño es aclarar vertiginosamente ideas y facilitar el encauce de los argumentos necesarios para proyectar.
Ese debería ser parte de nuestro cuerpo para formar ideas.
Cuerpo: palabra indicadora de finitud, de certeza, de delimitación. Pero también, de exploración permanente. Esta exploración es probable que a partir de allí nos lleve toda la vida no descubrirla o entenderla completamente.
Cuando nos referimos a nuestra materia viva, la ciudad: ¿Cuál es su cuerpo?. ¿El de las apariencias?. ¿El de las certezas?. ¿Cuáles son las certezas?.
Las certezas son nuestra propia confesión de imposibilidad comprensiva, la reducción a una simple y frágil apariencia. Sin saber que todo es apariencia, pero apariencia cambiante, móvil, transformable, mutando más que conformando.
Se cayó lo que pretendíamos como cimiento: la historia, la herencia, el valor de lo material e inmaterial.
Cabría preguntarse entonces quién manda a entender al todo, la parte y su futuro como redondo cierre de factores que conciernen a un solo objetivo. Cuestiones estas que parecen ser una exigencia del docente ante la necesidad de dar “claridad” a un alumno. ¿O de dirigirlo?. ¿Alguien alguna vez pidió objetivos determinados, entendidos como metas?.
Una ciudad encerrada de ante mano no puede aspirar a ser abierta, en tanto de cortos plazos se tratase. Encerrada por sus propios fantasmas, más las circunstancias que hacen que sea mucho más fácil replegarse en su propia pereza, oscura excusa para no poder salir y así morir dentro de sí misma. La Plata tiende a conformarse como una escenografía tan falsa como segura.
No es tan cierta.
Fueron los tiempos pasados unos años de durísimo ajuste cerebral, de censurarnos y autocensurarnos, de aceptar bastante complacientes aquellas medidas que imponían una gran coartada a la inacción. Y fueron aceptadas, y hoy sufridas: la destrucción del núcleo público, de toda posibilidad de intercambio. Y el discurso falso, el lenguaje igualmente falaz desde las propias aulas son en parte culpables del envoltorio de conceptos con los que se sigue adornando la historia y el presente de la ciudad. En este caso, todo aquello que se advierte como válido en los claustros académicos (y no tanto), no encerrando valor absoluto alguno en sí mismo.
No poder contar cómo es tu ciudad es no tener un proyecto colectivo.
Aceptar las denominaciones y encajes que nos demandan algunos especialistas es no tener horizonte. Es acatar silenciosamente que necesitamos alguna sentencia, una guía de vida, un trazado.
Y la ciudad, por suerte, no es solamente sus edificios, ni siquiera sus legislaciones, sí las expresiones colectivas en todos sus géneros, allí donde también están las arquitectónicas.
Muchas veces comienza a hacerse docencia silen(perni)ciosa – y no tanto – desde las publicaciones nacionales más selectivas o desde los concursos nacionales, siendo que los profesores universitarios siempre son los probos a la hora de decir cómo se elige hacer ciudad a través de confrontar ideas.
Una verdad incontrastable: el que se examina en los concursos es el Jurado. Y con él, la forma de ver las cosas y transmitirlas. Docencia, indirectamente. Desde hace mucho tiempo se valora un solo tipo de dirección en arquitectura, aparentemente simple, sencilla, veraz. Y es una tendencia que se refrenda luego en los claustros, construyendo camadas de alumnos “iguales”. Eficientes, correctos…muchas veces sin ánimo de exploración de algún camino. Así son los fallos de concurso: lo que antes era un muestrario de vertientes posibles, aún (y mejor así) disímiles, hoy es desde un primer premio hasta la última mención un catálogo de sutiles variantes de la misma idea. Esto es docencia, más directa que indirectamente. Con el tiempo se traslada al alumno, y a la ciudad.
Nuestro deber como docentes no es dirigir, es abrir caminos, mostrarlos junto con el alumno. Como Jurados, igual. Exponer las diferentes visiones, y alentarlas a través de fallos que estimulan a esas búsquedas.
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"No poder contar cómo es tu ciudad es no tener un proyecto colectivo"
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SOBRE LOS MEDIOS
La expresión gráfica es para los arquitectos la elaboración de grafolectos, indicio particular de escritura, más que avance de proyecto.
La interpretación de estos códigos es parte fundamental de la tarea docente.
El dibujo avanza hacia la crisis, nunca hacia el progreso lineal. La linealidad es una determinada construcción, una interpretación que puede ser leída de corrido y que tiene un determinado fin. Vista desde la óptica del que produce, no supone en primera instancia una meta.
Pretendo decir aquí que otra - quizás la más probable - interpretación del dibujo sea una construcción basada en la no linealidad. Que no deviene necesariamente en el proyecto arquitectónico, y por lo tanto, no debería ser entendida como parte legible o eslabón de la cadena que se supone surge de la lectura de lo concluido. Y justamente es posible entonces hablar en términos de instrumento para la reconstrucción de ideas más exactamente.
La intención es, desde el manejo de los medios analógicos, (y dentro de él, el más reiterado en presencia, el dibujo) transmitir ciertas ideas de cómo se concibe la arquitectura (o una cierta forma de ver la arquitectura) y su correspondencia primero con una coherente manera de “leer” los dibujos.
Así como se tuercen las palabras, las pocas conocidas, para significar varios o insólitos argumentos conceptuales, los grafolectos de la primera producción proyectual encontrarán, de la misma manera, interpretaciones tan forzadas como insólitas.



Esto influye directamente en una forma de enseñanza arquitectónica más bien dirigida que sugerida o inductiva. A mi juicio, entonces, debería observarse otra forma de ver los gráficos o toda documentación producida para generar ideas, la que devengaría en una posible metodología dada por un marco conceptual y territorial para leer estos documentos que se van produciendo. El dibujo como texto incipiente.
Así es que esto tiene más que ver con la delimitación de operaciones sucesivas sobre expresiones libres que puedan en algún momento devenir en siempre nuevos gráficos llamados herramientas de trabajo. Y con las herramientas se ejecutan las operaciones, que en definitiva conforman el verdadero dibujo de valor, aún virtual.
Si se quiere enseñar o tratar una arquitectura no basada en métodos clásicos, o como producto de representaciones, porqué entonces no enfocar también las cosas desde un punto de vista no estructuradamente clásico?.
La labor de la crítica arquitectónica muchas veces pretende delimitar un espacio propio a expensas de interpretaciones sobre la producción de ideas que, creo, muchas veces (las más) nada tienen que ver con la óptica conceptual del que produce.

La generación del hecho arquitectónico es individual y en parte misterioso. Su interpretación es la del autor. La crítica selecciona cuando en verdad debería ser inclusiva. Ergo: ¿para qué sirve entonces la crítica en arquitectura?. Por otro lado me parece que siempre hay que situarse no tanto desde la óptica del crítico, sino desde la del que va a ser examinado. Y querer armar el árbol genealógico con familias prestadas y no presentadas, muchas veces, es tener solamente la voluntad de existir.
Si lo llevamos no tanto a la arquitectura como obra o proyecto acabado, sino más bien a la expresión del dibujo, parece ser que el criterio selectivo se hace más difuso. Esto es pues casi siempre los dibujos o los distintos estamentos de un proceso son todavía menos lineales que los proyectos acabados. Deberíamos tratar entonces de ahondar sobre cuál es el piso desde donde se analiza críticamente en forma habitual. Evidentemente desde la ortodoxia clásica y académica más selectiva y dirigida.
Necesaria, la crítica evidencia una erudición que muchas veces oculta la impotencia frente al oficio. En verdad me estoy refiriendo al crítico que trabaja de tal y no al que positivamente elabora reflexiones críticas luego de haber transitado la experiencia (o durante el transcurso de la misma, para ser más preciso). Quiero que este paralelismo se dé a los docentes frente al acto de estar con los alumnos.


Y es que experimentar el proyecto arquitectónico desde el protagonismo mismo de la crisis permanente sobre las certezas de lo que va produciéndose, muchas veces (casi todas) hace desandar caminos. Esta crisis es en verdad la inestabilidad crítica sobre el supuesto mundo real que se toma como apoyo o referencia ineludible ante la intervención. Esto incluye la valoración de lo producido por la propia ciudad a lo largo de su historia. Lo que no hace desconocerla, sino utilizarla como herramienta.
Aquí es donde se define al proyecto arquitectónico como un momento de descanso de un proceso de crisis y evolución permanente hacia algo no tan delineado previamente. Si no más bien como re proyecto o reconstrucción permanente sobre los signos que se expresan previamente.
Producción que siempre se toma como lineal para poder encasillarla en términos que nos sean mucho más fáciles de digerir, o transmitir.
Creo que además de todos los análisis que pueden llegar a desprenderse sobre el mundo “real” que en general se enmarca en los sistemas de referencias (que apoyan o parece que pueden apoyar a todo proyecto arquitectónico), podría establecerse un estudio o paralelo con los datos del mundo no tan expuesto y demostrable, como es el de la expresión de la producción previa a la concreción. Estamos hablando del dibujo en particular. Expresión propia que en principio es inclasificable. Digo esto pues existen demasiados ensayos o escritos sobre los diferentes tipos de dibujo o utilización de los medios analógicos en arquitectura, pero es imposible que alguien pueda decirnos a nosotros qué utilizar y en qué circunstancia, como si el abanico de posibilidades se nos pusiera a nuestro alcance con solo acceder a poder leerlo escrito.
Empieza la arquitectura a gestarse desde el manejo de los medios analógicos. Estos expresan cuestiones que en verdad se traducen como escritura gráfica más que como demostración espacial exacta o reproductiva de cierta realidad (pasada, futura o actual).
Digámoslo claramente: los comentarios o argumentaciones críticas que parten desde posiciones estructuradas sólo sirven a ellas mismas, en tanto y en cuanto no se construyen desde la óptica del que escribe o construye, o proyecta. Deformación docente que sirve no tanto para demostrar una no convidada superación intelectual, sino como clara e impertinente exhibición de poder. Así es como las cosas no se construyen (las ciudades, los objetos) sino que se destruyen los incipientes caminos a recorrer.
En general los atrasos en la evolución de las ideas parten de estos mezquinos pensamientos. El primer atraso es intelectual.
La construcción de la crítica desde el hacedor es arma fundamental para poder construir un proyecto de ciudad, de arquitectura específicamente, con un discurso que pueda integrar todas estas formas de lenguaje. El texto es la conjunción de discursos.
El de los arquitectos, entonces, está conformado por esta madeja de decir-hacer-dibujar-escribir. La invención de palabras creídas en conceptos, o su mal uso (sustitución), están instaladas para ocultar la ausencia de ideas genuinas, para luego imponer las que sólo pueden ser entendidas o interpretadas por especialistas de la falsa dialéctica. Y esto llega desde y hacia los alumnos y con ellos hasta los propios estamentos que rigen el destino de las ciudades.

Arquitectura activista (Raúl Arteca)

· Una arquitectura debe ser pro-activa, más que encubridora de otras decisiones. Deberá proponer entonces un escenario de nuevos proyectos y propuestas, de nuevas ideas y nuevos íconos para las situaciones de futuro en ellas reconocidas.
· Las diversas respuestas definirían nuevas dinámicas para los retos de la nueva urbanidad: la reordenación estratégica del territorio, la redefinición de sus grandes áreas de desarrollo, la reestructuración de las redes (y de los tejidos a lo largo de ellas articulados), la eficaz relación con el paisaje, la definición de los nuevos espacios relacionales, la reflexión sobre los límites geográficos y las áreas sensibles de fricción, la concepción de nuevas soluciones para aquellas operaciones colonizadoras que afectan al hábitat y al entorno, la reutilización y el reciclaje de preexistencias...
· Se trata entonces de ofrecer claves compartidas para una aproximación que se quiere más abierta que instrumental, más estratégica que figurativa y, en todo caso, más comprometida que objetiva.
· Por lo anterior es que entonces no se trataría de “acabar de diseñar la ciudad” (de “completarla” o “embellecerla” y/o posteriormente congelarla), sino de exigir e imaginar espacios -y marcos- de desarrollo en continuo cambio y evolución para una estructura que se contempla como definitivamente inacabada, mutable, en transformación. Por tanto, una estructura en constante recuperación y modernización.
· No se quiere, en cualquier caso, renunciar a la forma. Pero desearíamos primar, más que a los dibujos, a los sistemas. Sistemas que sean capaces de impulsar, acompañar, y/o desencadenar Mapas Tácticos más que Planos Finales, diferentes acontecimientos evolutivos.
· Podríamos establecer nuevos enfoques, nuevas representaciones, nuevos ideogramas (es decir, nuevos esquemas de cara a la acción) para una ciudad en transformación y movimiento, en la que, como en un virtual campo de batalla, de por sí incierto, interesa más la propia capacidad táctica de las decisiones y su potencial para generar procesos reactivos enriquecedores que la minuciosa “estética” de los movimientos.

Raúl Arteca
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Zabriskie Point es un film al que vuelvo, como si regresara a un barrio imaginario que, a veces, de tan imaginario que se vuelve, no se llega más. En esa película de Antonioni se escucha una canción de John Fahey, "Dance of Death". Sin embargo, sólo por la excusa de escuchar a un músico al que poca gente recuerda, rescatamos su interpretación de "Red Pony", en lo de Laura Webers, 1969. El tema y los apuntes de arquitectura, en algún punto se tocan, por el solo deseo de que se encuentren. Silence!


"En 2001 (*), el guitarrista llamado John Fahey contaba con 61 años y una historia de vida bastante intensa. El cuerpo no estaba en condiciones de seguir manteniéndolo en pie y debió resignarse a una incierta operación de by pass cardíaco. 48 horas después, dejó de existir.
Este excéntrico músico nacido el 28 de febrero de 1939 en Takoma Park dejaba tras de sí una discografía fértil en grado sumo, además de un igualmente destacado trabajo académico en el área de las humanidades, específicamente en Filosofía, Religión y Folclor.
La influencia musical había sido temprana, debido a la afición de sus padres a la interpretación del piano y el arpa irlandesa. Sin embargo, en un primer momento al pequeño John le interesaban mucho más la caza y la pesca. Los paseos de día domingo, a New River Ranch, lo expusieron a las formas más esenciales del country: el hillbilly y el bluegrass.
Fue el encuentro con el guitarrista afroamericano Frank Hovington el que lo convenció de que en la música estaba su destino inmediato y permanente. Decidió comprar una guitarra Sears Roebuck por 17 dólares y aprender a tocarla por sí mismo.
En 1963 ya tenía su propio sello discográfico a través del cual editó a guitarristas como Leo Kottke, Peter Lang y George Winston, aparte de su propia música, concentrada en cerca de 30 largaduraciones.
En ellos, Fahey desplegó toda su impresionante imaginería sonora, siendo uno de los experimentadores más grandes en la época llamada “new age” de la guitarra acústica.
Fahey elaboró paisajes sonoros bucólicos, a través de los que uno puede descubrir sensaciones que sólo reconocería alguien que haya pasado una noche a la intemperie. Lo de Fahey es folk en sus años mozos, con toda la carga del blues y la música que el artista escuchara de niño, el folclor nativo norteamericano.
Nombrado por muchos músicos como su influencia (entre ellos, Jim O'Rourke y Cul de Sac), John Fahey está en plena etapa de ser descubierto, incluso para aquellos que creían saberlo todo acerca del folk. Nunca es tarde para reconocer que nos falta vida para escuchar toda la música existente."

por Rodrigo Toledo
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(*) Extraído de www.audiomusica.com

domingo, 10 de febrero de 2008

Discurso de Steve Jobs*, dictado en la Ceremonia de Graduación de la Universidad de Standford (12 de junio de 2005)

“Tienen que encontrar eso que aman”
Me siento honrado de estar con ustedes hoy en su ceremonia de graduación en una de las mejores universidades del mundo. Yo nunca me gradué de una universidad. La verdad sea dicha, esto es lo más cerca que he estado de una graduación. Hoy deseo contarles tres historias de mi vida. Eso es. No es gran cosa. Sólo tres historias.

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La primera historia se trata de conectar los puntos

Me retiré del Reed College después de los primeros 6 meses y seguí yendo de modo intermitente otros 18 meses o más antes de renunciar de verdad. Entonces ¿por qué me retiré?.
Comenzó antes de que yo naciera. Mi madre biológica era joven, estudiante de universidad graduada, soltera, y decidió darme en adopción. Ella creía firmemente que debía ser adoptado por estudiantes graduados. Por lo tanto, todo estaba arreglado para que apenas naciera fuera adoptado por un abogado y su esposa; salvo que cuando nací, decidieron en el último minuto que en realidad deseaban una niña. De ese modo, mis padres que estaban en lista de espera, recibieron una llamada en medio de la noche preguntándoles: “Tenemos un niño no deseado; ¿lo quieren?”. Ellos dijeron “Por supuesto”.

Posteriormente, mi madre biológica se enteró que mi madre nunca se había graduado de una universidad y que mi padre nunca se había graduado de la enseñanza media. Se negó a firmar los papeles de adopción definitivos. Sólo cambió de parecer unos meses más tarde cuando mis padres prometieron que algún día yo iría a la universidad.
Luego a los 17 años fui a la universidad. Sin embargo, ingenuamente elegí una universidad casi tan cara como Stanford y todos los ahorros de mis padres de clase obrera fueron gastados en mí matrícula. Después de 6 meses yo no era capaz de apreciar el valor de lo anterior. No tenía idea de lo que quería hacer con mi vida y no tenía idea de la manera en que la universidad me iba a ayudar a deducirlo. Y aquí estaba yo, gastando todo el dinero que mis padres habían ahorrado durante toda su vida. Así que decidí retirarme y confiar en que todo iba a resultar bien. Fue bastante aterrador en ese momento, pero mirando hacia atrás fue una de las mejores decisiones que tomé. Apenas me retiré, pude dejar de asistir a las clases obligatorias que no me interesaban y comencé a asistir irregularmente a las que se veían interesantes.
No todo fue romántico. No tenía dormitorio, dormía en el piso de los dormitorios de amigos, llevaba botellas de Coca Cola a los depósitos de 5 centavos para comprar comida y caminaba 11 kilómetros, cruzando la ciudad todos los domingos en la noche para conseguir una buena comida a la semana en el templo Hare Krishna. Me encantaba. La mayor parte de las cosas con que tropecé siguiendo mi curiosidad e intuición resultaron ser inestimables posteriormente. Les doy un ejemplo: en ese tiempo Reed College ofrecía quizás la mejor instrucción en caligrafía del país. Todos los afiches, todas las etiquetas de todos los cajones estaban bellamente escritos en caligrafía a mano en todo el campus. Debido a que me había retirado y no tenía que asistir a las clases normales, decidí tomar una clase de caligrafía para aprender. Aprendí de los tipos serif y san serif, de la variación de la cantidad de espacio entre las distintas combinaciones de letras, de lo que hace que la gran tipografía sea lo que es. Fue hermoso, histórico, artísticamente sutil de una manera en que la ciencia no logra capturar, y lo encontré fascinante.

Nada de esto tenía incluso una esperanza de aplicación práctica en mi vida. No obstante, diez años después, cuando estaba diseñando la primera computadora Macintosh, todo tuvo sentido para mí. Y todo lo diseñamos en la Mac. Fue la primera computadora con una bella tipografía. Si nunca hubiera asistido a ese único curso en la universidad, la Mac nunca habría tenido tipos múltiples o fuentes proporcionalmente espaciadas. Además, puesto que Windows sólo copió la Mac, es probable que ninguna computadora personal la tendría. Si nunca me hubiera retirado, nunca habría asistido a esa clase de caligrafía, y las computadoras personales no tendrían la maravillosa tipografía que tienen. Por supuesto era imposible conectar los puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en la universidad. Sin embargo, fue muy, muy claro mirando hacia el pasado diez años después.
Reitero, no pueden conectar los puntos mirando hacia el futuro; solamente pueden conectarlos mirando hacia el pasado. Por lo tanto, tienen que confiar en que los puntos de alguna manera se conectarán en su futuro. Tienen que confiar en algo – su instinto, su destino, su vida, su karma, lo que sea. Esta perspectiva nunca me ha decepcionado, y ha hecho la diferencia en mi vida.

La segunda historia es sobre amor y pérdida

Yo fui afortunado – descubrí lo que amaba hacer temprano en la vida. Woz y yo comenzamos Apple en el garage de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos duro y en 10 años Apple había crecido a partir de nosotros dos en un garage, transformándose en una compañía de US$2 mil millones con más de 4.000 empleados. Recién habíamos presentado nuestra más grandiosa creación – la Macintosh – un año antes y yo recién había cumplido los 30. Y luego me despidieron. ¿Cómo te pueden despedir de una compañía que comenzaste? Bien, debido al crecimiento de Apple contratamos a alguien que pensé que era muy talentoso para dirigir la compañía conmigo, los primeros años las cosas marcharon bien. Sin embargo, nuestras visiones del futuro empezaron a desviarse y finalmente tuvimos un tropiezo. Cuando ocurrió, la Junta del Directorio lo respaldó a él. De ese modo a los 30 años estaba afuera. Y muy publicitadamente fuera. Había desaparecido aquello que había sido el centro de toda mi vida adulta, fue devastador.
Por unos cuantos meses, realmente no supe qué hacer. Sentía que había decepcionado a la generación anterior de empresarios – que había dejado caer el testimonio cuando me lo estaban pasando. Me encontré con David Packard y Bob Noyce e intenté disculparme por haberlo echado a perder tan estrepitosamente. Fue un absoluto fracaso público e incluso pensaba en alejarme del valle. No obstante, lentamente comencé a entender algo – Yo todavía amaba lo que hacía. El revés ocurrido con Apple no había cambiado eso ni un milímetro. Había sido rechazado, pero seguía enamorado. Y así decidí comenzar de nuevo.
En ese entonces no lo entendí, pero sucedió que ser despedido de Apple fue lo mejor que podía haberme pasado. La pesadez de ser exitoso fue reemplazada por la liviandad de ser un principiante otra vez, menos seguro de todo. Me liberó para entrar en uno de las etapas más creativas de mi vida. Durante los siguientes cinco años, comencé una compañía llamada NeXT, otra compañía llamada Pixar, y me enamoré de una asombrosa mujer que se convirtió en mi esposa. Pixar continuó y creó la primera película en el mundo animada por computadora, Toy Story, y ahora es el estudio de animación más exitoso a nivel mundial. En un notable giro de los hechos, Apple compró NeXT, regresé a Apple y la tecnología que desarrollamos en NeXT constituye el corazón del actual renacimiento de Apple. Además, con Laurene tenemos una maravillosa familia. Estoy muy seguro de que nada de esto habría sucedido si no me hubiesen despedido de Apple. Fue una amarga medicina, pero creo que el paciente la necesitaba. En ocasiones la vida te golpea con un ladrillo en la cabeza. No pierdan la fe. Estoy convencido que lo único que me permitió seguir fue que yo amaba lo que hacía. Tienen que encontrar eso que aman. Y eso es tan válido para su trabajo como para sus amores. Su trabajo va a llenar gran parte de sus vidas y la única manera de sentirse realmente satisfecho es hacer aquello que creen es un gran trabajo. Y la única forma de hacer un gran trabajo es amando lo que hacen. Si todavía no lo han encontrado, sigan buscando. No se detengan. Al igual que con los asuntos del corazón, sabrán cuando lo encuentren. Y al igual que cualquier relación importante, mejora con el paso de los años. Así que sigan buscando hasta que lo encuentren. No se detengan.

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La tercera historia es sobre la muerte

Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo parecido a “Si vives cada día como si fuera el último, es muy probable que algún día hagas lo correcto”. A mí me impresionó y desde entonces, durante los últimos 33 años, me miro al espejo todas las mañanas y me pregunto: “Si hoy fuera en último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer hoy?” Y cada vez que la respuesta ha sido “No” por varios días seguidos, sé que necesito cambiar algo.
Recordar que moriré pronto constituye la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme a decidir las grandes elecciones de mi vida. Porque casi todo – todas las expectativas externas, todo el orgullo, todo el temor a la vergüenza o al fracaso – todo eso desaparece a las puertas de la muerte, quedando solamente aquello que es realmente importante. Recordar que van a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienen algo que perder. Ya están desnudos. No hay ninguna razón para no seguir a su corazón.
Casi un año atrás me diagnosticaron cáncer. Me hicieron un scanner a las 7:30 de la mañana y claramente mostraba un tumor en el páncreas. Yo ni sabía lo que era el páncreas. Los doctores me dijeron que era muy probable que fuera un tipo de cáncer incurable y que mis expectativas de vida no superarían los tres a seis meses. Mi doctor me aconsejó irme a casa y arreglar mis asuntos, que es el código médico para prepararte para la muerte. Significa intentar decirle a tus hijos todo lo que pensabas decirles en los próximos 10 años, decirlo en unos pocos meses. Significa asegurarte que todo esté finiquitado de modo que sea lo más sencillo posible para tu familia. Significa despedirte.
Viví con ese diagnóstico todo el día. Luego al atardecer me hicieron una biopsia en que introdujeron un endoscopio por mi garganta, a través del estómago y mis intestinos, pincharon con una aguja mi páncreas y extrajeron unas pocas células del tumor. Estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me contó que cuando examinaron las células en el microscopio, los doctores empezaron a llorar porque descubrieron que era una forma muy rara de cáncer pancreático, curable con cirugía. Me operaron y ahora estoy bien.
Fue lo más cercano que he estado a la muerte y espero que sea lo más cercano por unas cuantas décadas más. Al haber vivido esa experiencia, puedo contarla con un poco más de certeza que cuando la muerte era un útil pero puramente intelectual concepto:
Nadie quiere morir. Incluso la gente que quiere ir al cielo, no quiere morir para llegar allá. La muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y es como debe ser porque la Muerte es muy probable que sea la mejor invención de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Elimina lo viejo para dejar paso a lo nuevo. Ahora mismo, ustedes son lo nuevo, pero algún día, no muy lejano, gradualmente ustedes serán viejos y serán eliminados. Lamento ser tan trágico, pero es muy cierto.
Su tiempo tiene límite, así que no lo pierdan viviendo la vida de otra persona. No se dejen atrapar por dogmas – es decir, vivir con los resultados del pensamiento de otras personas. No permitan que el ruido de las opiniones ajenas silencien su propia voz interior. Y más importante todavía, tengan el valor de seguir su corazón e intuición, que de alguna manera ya saben lo que realmente quieren llegar a ser. Todo lo demás es secundario.

Cuando era joven, había una asombrosa publicación llamada The Whole Earth Catalog, que era una de las biblias de mi generación. Fue creada por un tipo llamado Steward Brand no muy lejos de aquí en Menlo Park, y la creó con un toque poético. Fue a fines de los 60, antes de las computadoras personales y de la edición mediante microcomputadoras, por lo tanto, en su totalidad estaba editada usando máquinas de escribir, tijeras y cámaras polaroid. Era un tipo de Google en formato de edición económica, 35 años antes de que apareciera Google: era idealista y rebosante de hermosas herramientas y grandes conceptos.
Steward y su equipo publicaron varias ediciones del The Whole Earth Catalog, y luego cuando seguía su curso normal, publicaron la última edición. Fue a mediados de los 70 y yo tenía la edad de ustedes. En la tapa trasera de la última edición, había una fotografía de una carretera en el campo temprano en la mañana, similar a una en que estarían haciendo dedo si fueran así de aventureros. Debajo de la foto decía: “Manténganse hambrientos. Manténganse descabellados”. Fue su mensaje de despedida al finalizar. Manténganse hambrientos. Manténganse descabellados. Siempre he deseado eso para mí. Y ahora, cuando se gradúan para empezar de nuevo, es lo que deseo para ustedes.
Permanezcan hambrientos. Permanezcan descabellados.
Muchas gracias.

(texto facilitado por Raúl Arteca)

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* Steven Paul Jobs (nacido el 24 de febrero de 1955 en San Francisco, California, EEUU), conocido como Steve Jobs es un famoso empresario e informático de EE.UU, presidente de Apple Inc. y una de las más importantes figuras de la industria informática y del entretenimiento.
Junto al co-fundador de Apple, Steve Wozniak, Jobs ayudó a la popularización del ordenador personal a finales de los años 70. A principio de los años 80, todavía en Apple, Jobs fue de los primeros en entrever el potencial comercial de los sistemas de Interfaz Gráfico de Usuario (GUI).
Después de tener problemas con la cúpula directiva de la empresa que el mismo fundó, Jobs fue despedido de Apple Computer en 1985, fundando la compañía NeXT posteriormente, la cual fue reabsorbida por la propia ple Computer en 1997, donde Jobs es presidente desde entonces.

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Este texto de Steve Jobs debiera leerse oyendo un tema de los Dandy Warhols, Be-in, que tanto le gusta escuchar a Raúl.

Por un puñado de pólders

Como bien se conoce, los pólders son un sistema de tierras artificiales ganadas al mar, con el fin de evitar una segura inmersión continental. O bien podría definirse en su propia búsqueda del artificio, entre las miles de formas en las que se conquista un territorio. Nadie quiere hundirse. A ningún individuo se le ocurre firmar su sentencia sin reconquistar lo que, alguna vez habría llamado, ilícitamente, el paraíso perdido. Pero no todo es pérdida en movimiento; también existe una muerte inmóvil. Al parecer, los ciudadanos de La Plata estamos aterrorizados: sabemos que parte de los males de nuestra urbe es que ya no sirve de mucho poner el carro delante del caballo. Antes, apenas se notaba; hoy, es un escándalo indefendible. Nuestra querida ciudad chata está a punto de volverse un muñeco con la cuerda trabada, un gólem, el Cesare del Dr Caligari. No tiene control, aunque se trata de una falta de proyección ante un futuro que se llevará puesta a la ciudad, y al gentilicio que la sociedad conservadora sabrá defender con uñas y dientes. No somos platenses, porque no actuamos como tribu (en el sentido mallarmeneano). Desde que Dardo Rocha, allá por 1882, apareció con la idea novedosa de inventarse una ciudad, aún la estamos imaginando. ¿El legado de los fundadores es la proyección sin dominio de un futuro asegurado? ¿Qué queda de aquella ocasión? Treinta por ciento de estudiantes, de los cuales, un sesenta por ciento, no es platense, sino de otros sitios de la provincia de Buenos Aires, o de las provincias. Cuarenta por ciento de empleados públicos (nacionales, provinciales, municipales: antes que los eche Bruera); lo demás es la población demandante del conurbano que arriba a nuestras tierras para defender lo que se podría explicitar como punto de vista. No hipotecamos nada porque la tasa de interés se fue por las nubes y tememos arriesgar lo poco de nada que nos queda de mucho. Es decir, nada. Hemos conocido un Fausto con un rostro menos angelical que Clint Eastwood. Pusimos en venta la capacidad de proyectar el sentido de unas vidas que nada tienen que ver con el gentilicio. Somos dardos blandos en la vuelta de Rocha. Pusimos tierra a ganar al mar de las apariencias que, se sabe, a veces engañan. Y todo por un puñado de pólders.

sábado, 9 de febrero de 2008

La Plata no es Curitiba, y Pablo Bruera no es Jaime Lerner *

El juegos de las diferencias

El proyecto de Jaime Lerner de transformación urbana y del transporte en Curitiba

LA IMPORTANCIA DE LOS AUTOBUSES EN LAS CIUDADES
La importancia de los autobuses en las ciudades es uno de los grandes problemas urbanos actuales en la movilidad de la gente, que necesita ser realizada de manera rápida, con comodidad y bajo costo. El autobús continúa siendo, para gran parte de la población de las grandes ciudades que vienen creciendo rápida y desordenadamente, el único medio de transporte viable. El transporte urbano, con excepciones raras, ayuda a este crecimiento desordenado. El resultado ha sido una confusión de líneas, operando con gran perdida de tiempo y de costes, con elevados daños económicos y ambientales, principalmente, afectando a la vida de los usuarios, que llegan hasta perder el 30 por ciento de su tiempo útil. La capacidad de la inversión de las ciudades, por ejemplo, en líneas de metro o de avenidas nuevas, está cada día más limitada en los países desarrollados. Las ciudades no pueden esperar décadas para ofrecer calidad en la movilidad de sus ciudadanos. El futuro del transporte urbano pasa por la implantación de nuevos sistemas de locomoción en superficie. Esto no significa, sin embargo, que las ciudades deban olvidarse de los subterráneos.
El transporte subterráneo necesita exactamente de un buen sistema complementario en la superficie. Entre las 400 ciudades del planeta con más de 1.000.000 de habitantes, un tercio de ellas posee líneas de metro. Esto es un indicador que refleja las dificultades de su implantación y, al mismo tiempo, del potencial inmenso para planear nuevos sistemas más viables en superficie. Los sistemas en superficie, en general, no necesitan subsidios públicos y previenen del aumento de tarifa. Así, favorecen las interacciones publico-privadas, desarrollando posibilidades que optimicen el funcionamiento operacional del transporte y de la mejora consiguiente de la calidad de la vida de los ciudadanos en centros urbanos. Un buen sistema de transporte puede funcionar como un ' subterráneo de superficie ', y debe tener como elementos básicos:

- Autobús de gran capacidad (articulados o más grandes), rodando de forma exclusiva en las zonas de mayor demanda.
- Terminales que conecten con zonas de baja demanda en transporte público.
- Embarco y desembarco de los pasajeros a nivel, a través de plataformas elevadas, a la misma altura que las puertas de los autobuses.
- Pago adelantado de la tarifa, con el control del acceso a las altas plataformas de las estaciones o de los terminales.
- Integración de la tarifa: permitiendo que le pasajero utilice más de una línea con el abono de una única tarifa.




BENEFICIOS
Sostenibilidad- Bajo coste operacional, permitiendo tarifas accesibles sin necesidad de subsidios públicos.
Economía del Tiempo- Aumento del tiempo de velocidad comercial, para un promedio de 25Km./h en las líneas con paradas, pudiendo llegar un promedio de 40 Km./h en las líneas directas; esta mayor velocidad puede representar una hora menos por día en el tiempo que cada pasajero pasa en sus desplazamientos.
Economía de Costes- Menor inversión del coste en flota: menos capital a remunerar; poca cantidad de vehículos: menos personal; mayor velocidad: productividad más elevada.
Medio Ambiente- Disminución del uso global del automóvil y en consecuencia disminución global de la polución atmosférica.
El sistema del transporte como inductor del crecimiento de la ciudad- El transporte puede tener un papel ordenador de la ciudad. Una red de transportes organizada y eficiente puede inducir a un correcto crecimiento de la ciudad y ofrecer vectores adecuados a la localización de residencias, centros comerciales, servicios y equipamientos urbanos.



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Una entrevista** a Jaime Lerner

Jaime Lerner propone mejorar la ciudad mediante la "acupuntura"
El arquitecto brasileño apuesta por el transporte en superficie

"Una ciudad puede cambiar en dos años, no importa la escala ni los recursos financieros. Sin interferir en la planificación general se pueden realizar actuaciones rápidas de mejora en puntos concretos, es lo que yo denomino "acupuntura urbana". El arquitecto y político brasileño Jaime Lerner, que fue alcalde durante tres mandatos de Curitiba, la capital del Estado de Paraná del que también fue elegido gobernador en dos ocasiones, estuvo en Barcelona para presentar la traducción al castellano, editado por el Instituto de Arquitectura Avanzada de Barcelona, de su libro Acupuntura urbana.
"Una vez discutido el proyecto, la ejecución tiene que ser lo más rápida posible"
"La ciudad no es el problema, la ciudad es la solución". Éste es el gran lema de este arquitecto experimentado que asegura que "nunca fui más arquitecto que cuando fui alcalde". El libro, un pequeño pero esclarecedor ensayo hecho de múltiples reflexiones nada académicas sobre el fenómeno urbano, surgió, explicó Lerner, de "una angustia sobre el retraso en las soluciones respecto a las ciudades. Durante muchos años me han invitado a hablar sobre los problemas de las ciudades, pero pocas veces sobre las soluciones. Creo que se puede cambiar una ciudad a mejor en poco tiempo". Poner un museo en una zona degradada, ajardinar una plaza, peatonizar un eje viario o construir un teatro en una vieja cantera son algunos de los ejemplos que utiliza.
Lerner será uno de los ponentes estrella de la conferencia World Sustainable Building que se celebrará el próximo mes de septiembre en Tokio, en donde hablará de la ciudad sostenible. "Da igual la estructura de la ciudad, lo que hay que tener muy claro es de qué vive la gente y cuáles son sus necesidades para vivir y trabajar. Lo más sotenible es no gastar energía yendo de una función a otra, se trata de mezclar usos". Su ciudad, Curitiba, saltó a la fama gracias al revolucionario sistema de transporte que implantó consistente en "metronizar el autobús". Utilizando las calles existentes, se diseñó un circuito de carriles exclusivos para autobuses (cuyo diseño biarticulado también ha sido muy imitado) y un sistema de estaciones tubo en las que el usuario paga cuando entra. La estación y el autobús están al mismo nivel, no hay escalón, lo que facilita el acceso y hace el servicio más rápido.
"Empezamos con 25.000 pasajeros al día y hoy tenemos dos millones", comenta orgulloso. "La capacidad es de 300 pasajeros por bus que circulan con una frecuencia de uno a tres minutos y, según que líneas o estaciones, incluso de 30 segundos. Transportamos 18.000 pasajeros a la hora. Es un sistema que permite transportar más pasajeros y que es cien veces más barato que un metro. Ahora mismo, Nueva York está volviendo a plantearse construir otra línea de metro que requerirá una inversión de 4.000 millones de dólares y no se prevé que pueda acabarse hasta el 2021. Y esa línea no transportará más pasajeros que el bus que pasa por delante de mi casa. Defiendo la tesis de que el futuro está en la superficie".
Le gusta explicar a Lerner que el coche es necesario si se utiliza bien. "Es como una suegra mecánica, tienes que tener buenas relaciones con ella pero no puede controlar tu vida", indica en una frase que también se ha convertido en uno de sus lemas recurrentes. "Todo es bueno, tener metro, un buen sistema de superficie, taxis, bicicleta y coches", comenta. "Pero lo importante es que todos no compitan por el mismo espacio".
Sobre la sostenibilidad, afirma que a veces se quiere complicar demasiado. "Es muy sencillo, se trata de calcular lo que se ahorra y lo que se desperdicia. Si el desperdicio es cero la sostenibilidad es infinita. De lo que se trata es de ahorrar cada vez más y reaprovechar al máximo. En general, siempre digo que hay tres cosas mínimas que ya son de mucha ayuda: utilizar menos el coche, separar la basura y vivir cerca del trabajo". Y recurre a otros ejemplos de su ciudad en la que, indica, en 1971 había medio metro de verde por habitante y ahora, aunque la población se ha triplicado, la proporción es de 51,50 metros cuadrados"
Y asegura que hay que hacer las cosas rápido. "Hicimos una calle peatonal en 72 horas. Antes había habido oposición al proyecto pero una vez lo probaron estaban todos encantados", afirma. "Una vez superada la discusión previa, la ejecución tiene que ser rápida para sortear la propia burocracia administrativa, la utilización política y también nuestra propia inseguridad. A veces tenemos buenas ideas, pero con el tiempo empiezan las dudas y nos olvidamos que es un proceso que se puede corregir siempre. Es como un compromiso con la imperfección, no se pueden tener todas las respuestas antes porque entonces limitamos la creatividad. Y hacerlo rápido no quiere decir hacerlas mal. Pero la gente que busca siempre el consenso acaba perdido en reuniones interminables que no arreglan nada".
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* Jaime Lerner (Curitiba, 1937) es un arquitecto, urbanista y político brsileño. Destaca por su labor urbanística en su ciudad natal, de la cual fue alcalde en tres ocasiones, y gobernador del estado de Paraná en dos ocasiones. Entre otras cosas, la implementación de las ideas de Lerner, llevaron a Curitiba a ser considerada en 2002 como una de las cinco ciudades más modernas del mundo. Durante las últimas tres décadas, y en parte gracias a la administración de Lerner, ha habido en Curitiba un impacto urbano de dimensiones tales que la ciudad se ha colocado en el primer plano de referencia en cuanto a planeación urbana, transportes, cuidado del medio ambiente, y programas sociales.
En su primer gestión como alcalde, implantó el Sistema Integrado de Transporte Colectivo, que sirvió de modelo para muchos otros sistemas en otros países, como el Transmilenio. El sistema es actualmente denominado RIT (Red integrada de Transporte).
Adicionalmente a Curitiba, Lerner ha participado también en la elaboración de planes de desarrollo urbano para las ciudades de Rio de Janeiro, Sao Paulo, Recife, Salvador, Niterói, Natal, Aracaju, Goiânia y Campo Grande. Además, ha dado asesoría a Shanghai, San Juan, Caracas, La Habana y Seúl.

Pablo Bruera es el actual intendente de La Plata. Es abogado. Sucedió a Julio Alak, también abogado, quien implementara sin éxito conocido, en la capital de la provincia de Buenos Aires, el Sistema Único de Transporte (SUT). La ciudad de La Plata es un caos de personas en buscan de llegar como se pueda a sus labores, porque la orfandad del sistema de transportes es tan notoria como el cometa McNaught que cae sobre el cielo platense y la Catedral local. Se esperaba un gran cambio con la puesta en marcha del SUT, pero lo cierto es que la empresa dejo de tener usuarios para cosechar pacientes involuntarios. Todos quienes tuvieron alguna responsabilidad institucional en La Plata en los últimos diecisiete años, incluido, obviamente, el intendente Alak, son ejecutores (con orquesta estable) del cataclismo urbano en una ciudad de casi 700 mil habitantes, y en donde cada día la falta de imaginación para resolver cuestiones políticas, sociales y urbanísticas promueve su invaluable aporte al stress general. Nada sabemos sobre lo que piensa o pensará hacer el nuevo jefe comunal sobre este punto, no sea cosa que su mandato se vuelva en contra nuestro, es decir, (des)comunal contra la población. Pero no nos adelantemos a las quejas: el nuevo intendente tiene gran conocimiento del tema. Sí, Pablo Bruera conoce bien el ítem referido al SUT. Sin embargo, cuando era concejal no pudo (no supo, no quiso) frenar el desguace de la mínima red de circulación de transporte de pasajeros que existía en nuestra ciudad. Es verdad, las unidades y los recorridos tenían sus serias dificultades, pero al lado de esta desidia había un servicio a la población, y se decidió retirarlo por uno peor, como si la experiencia de Curitiba se pudiera traspolar sin idiosincracia. A eso le llamamos "estrechez de mira", aunque mejor hubiera sido decir: de lo que no se pueda arreglar, mejor delegar. Alguien hizo un negocio que la población, de acuerdo a cómo funcionen o no las cosas, deberá cobrárselo a quien correponda. Este el caso paradigmático de que es peor el remedio que la enfermedad, o la inutilidad. Bien, como se sabe, el Doctor en Leyes Pablo Bruera no pudo impedir la creación del SUT, porque estaba ocupado intentando ser intendente. Consiguió su objetivo: sigue siendo abogado.

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** Publicada el 31/07/2005 en www.elpais.com

jueves, 7 de febrero de 2008

Como no tengo ganas de hablar de Zukofsky, escucho a Tim Buckley

Esto es así: la noción de superficie tiene una importancia decisiva en el desarrollo de la poesía contemporánea. La verdadera prueba de que existe una superficie en el poema está en los distintos enlaces, que podrían traducirse como la suma de una libido cargada de narcisismo secundario. Algo así, pero mejor formulado, fue dicho por Gilles Deleuze (más allá de la reconocida lectura radial sobre el pliegue), y habrá de comprenderse esta precisión dentro de un dispositivo axiológico más cercano al discurso protoplasmático de la época en la que el francés escribiera el AntiEdipo. Lo que interesa (es decir, lo que atraviesa) es que ese plano, a veces invertido como exterioridad, trate finalmente de una interioridad para con una lectura más allá de la concavidad de la escritura. Porque convengamos que la escritura debiera ser un asunto cóncavo, excavado, depresivo, y tal vez sinuoso. La escritura no se encuentra detrás de la superficie de la lengua, sino debajo. La escritura no es prominente, porque de lo contrario estaría completando una esfera regular, y de esa manera todo trabajo arqueológico, necesario para entrometerse con el funcionamiento del lenguaje, estaría quebrado en su sentido primario: buscar en un trazo determinado los signos despreciados de una lectura novedosa de la cultura. Antes que la escena se detenga, rebanemos esa esfera, justo a la mitad; arrojemos el sobrante a la demolición de otros objetos. No existe una lectura o una mirada del mundo en relieve: o es bajorrelieve, o sobrerrelieve. Si optamos por la primera instancia de intervención, sólo podemos entender todo lo que ella nos da, porque está al descubierto, porque ofrece como una moneda de cambio válida una idea de transparencia. La segunda opción es la que muestra hasta dónde podemos ir si tenemos el apetito suficiente. Nada sabemos de lo que se oculta dentro de la superficie. Hemos dicho que se trata de una media esfera, cóncava, no convexa, pero nada más intuimos su forma que no tiene forma, sólo formato, o mejor dicho, una estructura que se advierte en la intuición. Y ahí llegamos: la intuición como forma de lectura, no de escritura. A eso se le denomina, en la precocidad de los conceptos, espíritu, y su problema es la falta de percepción. Ese faltante de discernimiento es letal a la hora de separar qué cosa es el estilo y otra la escritura. El estilo es la acumulación de una escritura como proyecto indeterminado, por lo tanto, ambiguo; la escritura, obviamente, es la práctica adelantada de un oficio que aún no tiene proyección. De ahí se deduce que la escritura no tiene proyecto, sino sucesión hasta volverse pura indeterminación. Por eso decimos que la poesía se integra a la lectura desde su condición de invalidez. Lo mismo decimos para toda práctica literaria, o en el mejor de los casos, artística. La falta de formato puro (esa media esfera que sobresale del plano para volverse la intuición de lo perfecto) causa al creador el deseo de que sólo con la recolección de las partes puede imaginarse un todo; porque la idea de totalidad es inherente a cualquier profesión, práctica, o movimiento interno de las personas en pose de combate (es decir, viven, porque confrontan y superan la proximidad de los obstáculos). Ahora bien: en la recolección de las partes está la punta del secreto del trabajo de un creador. Las partes reunidas no dejan de producir un habla fragmentaria, que al mismo tiempo ignore la contradicción, porque no arriba a ella como recurso dialéctico. Dice Blanchot, refiriéndose al subset del pensamiento de Nietzsche, que nadie está obligado a hablar "a partir del discurso que recusa", al resaltar que aquél "pertenece todavía a ese discurso tal como todos nosotros le pertenecemos". Para Nietzsche "el arte es el más alto poder de lo falso, magnifica el mundo como error, santifica la mentira", lo que equivale a observar el funcionamiento de la cultura como un contrabando lujoso, al que se debe maquillar la mercadería robada, tal como proponía Roland Barthes en Sade, Fourier, Loyola, y cuya sentencia tanto le gustaba citar a Edgardo Cozarinsky, con lógica razón. Así, la actividad literaria se propone como poder de lo falso: engañar, disimular, deslumbrar, seducir. Pero para que este poder de lo falso se realice debe ser seleccionado, duplicado o repetido, es decir elevado a una mayor potencia (Deleuze). Esta repotencialización del sentido es lo que anatemiza al arte, lo reduplica en sus posibilidades, como amplificación del mundo del error, que es el universo paradigmático de la literatura. Habría que convenir con Rafael Cippollini, cuando señala que "al error, invariablemente cercano a lo fatal y por ende a lo incontrolable, se lo percibía como un factor de vulnerabilidad. Pero sucede que, en algún momento, la vulnerabilidad también comenzó a mutar de signo".

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Song to the siren

Long afloat on shipless oceans
I did all my best to smile
'Til your singing eyes and fingers
Drew me loving to your isle
And you sang
Sail to me
Sail to me
Let me enfold you
Here I am
Here I am
Waiting to hold you
Did I dream you dreamed about me?
Were you hare when I was fox?
Now my foolish boat is leaning
Broken lovelorn on your rocks,
For you sing, "Touch me not, touch me not, come back tomorrow:
O my heart, O my heart shies from the sorrow"

I am puzzled as the newborn child
I am troubled at the tide:
Should I stand amid the breakers?
Should I lie with Death my bride?
Hear me sing, "Swim to me, Swim to me, Let me enfold you:
Here I am, Here I am, Waiting to hold you"






Ted Hughes en directo. Un homenaje

The City The Rag Rug

Your poems are like a dark city centre. Somebody had made one. You admired it
your novel, your stories, your journals, your So you began to make your rag rug.
letters, are suburbs You needed to do it. Played on by lightnings
Of this big city. You needed an earth. Maybe. Or needed
The hotels are lit like office blocks all night To pull something out of yourself-
With scholars, priests, pilgrims. It's at night Some tapeworm of the psyche. I was simply
Sometimes I drive through. I just find Happy to watch your scissors being fearless
Myself driving through, going slow, simply ...
Roaming in my own darkness, pondering Whenever you worked at your carpet I felt happy
What you did. Nearly always Then I could read Conrad's novels to you.
I glimpse you - at some crossing, I could cradle your freed mind in my voice,
Staring upwards, lost, sixty year old. Chapter by chapter, sentence by sentence,
Word by word: "Heart of Darkness,"
...
I dreamed of our house
Before we ever found it. A great snake
Lifted its head from a well in the middle of the house
Exactly where the well is, beneath its slab,
In the middle of the house.
A golden serpent, thick as a child's body,
Eased from the opened well. And poured out

Poema de Ted Hughes impreso en "Through the back door, a length that seemed unending"

miércoles, 6 de febrero de 2008

La deriva de Scott Walker


Best Of Both Worlds *

Best Of Both Worlds, That's what you want All your own way,
That's not my way And I won't share you, I couldn't fare to It's
time for you to choose Which one you'd rather loose Could you
love me, And forget me Are you sorry, That you've met me? What
we've been through, Means nothing to you I can't satisfy you You
want Best Of Both Worlds Make your fickle mind up I won't stay
while you enjoy Best of Both Worlds I have loved you Since I
found you You belong here, Just look around you Keep your true
love, Or take your new love You must choose between us, You want
Best Of Both Worlds Make your fickle mind up I won't stay while
you enjoy Best Of Both Worlds You've got to choose between us
You just can't have the two of us Make your fickle mind up I
won't stay while you enjoy Best of Both Worlds Best of Both
Worlds Best of Both Worlds Best of Both Worlds

* Canción escrita por M. London y Dan Black, pertenciente al segundo disco de Scott Walker, "Scott 2", de 1968.

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El gesto de Scott Walker es la historia de la relación de los personajes con su alimento. A ver: cuando se escribe se lo hace con algún aditivo, un plus de mantenimiento en la inscripción y así la escritura se vuelve cosa exponencial al deseo creativo. Donde se come no se escribe. O mejor: donde no se puede escribir no hay manera de alimentar cierta sustancialidad que uno busca como agua en el desierto. El alimento es la escritura, y la música, por momentos, trabaja como una rueda de auxilio a la mecánica creativa. Todo proceso estético es una aproximación a la validez, por eso el escritor y también el músico, elabora sus códigos desde el registro de lo no válido, y de ahí en más, todo se refuncionaliza. Me pasa ídem con cualquier disco de Scott, en este caso. Escuchar Best of Both Worlds mientras se intenta darle forma a un texto, es una tarea que recomiendo. Existe en este tema una teatralidad funcional a la escritura. A medida que avanza la canción se incrementa una carga de epicidad, sólo controlada por la aparición de una voz que podría desmantelarse, y a la vez consigue ser una cámara anecoica; es decir: una voz aislada del exterior, cubierta con cuñas en forma de piramide, con la pasión apoyada sobra la pared de la garganta. La voz absorbe los sonidos y después, claro, parece refractarlos, pero directo hacia nosotros. La densidad de esa voz trabaja los puntos altos hasta quebrarlos, luego hacerlos descender y mostrarlos como una manifestación de la fragilidad humana. Scott nos vuelve sensibles, listos para la escritura. No veo una forma mejor de escurrir ese sentimiento. Cuando se dice "este tema me traspasa el alma", significa que en algún momento fuimos "flechados" por un cupido vestido de crooner, al que poco le importa los efectos que en carne ajena provoca la proximidad epitelial de sus tonos. No basta con emocionarse; también habrá que trabajar sobre las emociones que un tema como Best of Both Worlds nos ofrece como nuestro. Escúchense en él. No teman desmoronarse en su deriva.

Como no tenemos a mano Best of Both Worlds, nos conformamos con Jackie, una canción del segundo trabajo de Scott Walker, de 1968.

martes, 5 de febrero de 2008

Turismo a la Arteca

Gustavo Alberto Arteca es profesor e investigador en la Laurentian University/Université Laurentienne, de Sudbury, Canadá. Vive en ese país desde 1986, egresado con excelentes calificaciones en la Universidad Nacional de La Plata. Su esposa es Naomi Grant, bióloga, canadiense, de raíz británica. Ellen Melian y Damián son sus hijos y mis sobrinos, de Canadá. Tienen una gata, Morwen, y un perro, Mío. Todos son hinchas de Gimnasia de La Plata, lógico. Lo que sigue es un mail, de los muchos que envía, a su sobrina Olivia, que extraña a tíos y primos por idénticas razones que las mías, pero en reversa. Un ejercicio rápido: el rostro del profesor Arteca es reposado, seguro de sí mismo, con la confianza que le dan los años, más de veinte, fuera del país, pero con las dificultades adquiridas por su tierra de adopción. El gesto de Gustavo delata que el frío es uno de sus grandes amigos; el calor, su enemigo. Le gusta el turismo contemplativo; leer, escribir, investigar aquello que por visto muchas veces pasa desapercibido. Si se fijan bien en la pupila (habrá que hacer una abstracción más: está en la currícula), aún le quedan rastros de una personalidad que eligió provocarse un ataque cuasi asmático, para no hacer el servicio militar con los asesinos de los 30 mil. Como Lear, traspasado por el ojo de Aira, Gustavo descubrió que los números rimaban, y que aquello que suponíamos aburrido hasta el congelamiento era en verdad un verdadero y definitivo suceso estético. Esa mirada dice que un día escribió, a los 10 años, o 9, un libro a mano sobre una persona que estuvo tres días sin zapato, y otro sobre unos caballeros en la Verona renacentista, a la caza de un tremendo tirano de origen desconocido. Sus ojos lograron darle forma a la invención de tres países (uno suyo, otro mío, y un tercero de mi hermano Raúl), a partir de la cartografía improvisada que dibujara una serie de lajas partidas, en un casa recién habitada, allá por 1968. Le gusta trabajar con objetivos claros, pasar meses en Uppsala elaborando proyectos con colegas competentes, y le disgusta sobremanera el desperdicio del tiempo cuando hace falta ocuparlo. Le gusta amar, ser amado, disfrutar de aquello que no tiene retorno: la naturaleza. Algunos de sus trabajos: "Stress-induced shape transitions in grafted polymers with transient knotted loops"; "Comparison between a generalized electronic diabatic approach and the Born-Oppenheimer separation scheme in inertial frames"; "A measure of folding complexity for D-dimensional polymers". Le gusta leer poemas de Anne Carson, Al Purdy, y comparte algunos momentos de Roger Nash, aquellos de su libro Settlement in a School of Whales ("Asentamiento en un cardumen de ballenas"), o también entrometerse con Irving Layton, aunque asegura que su poesía es algo convencional, pero igual de bella. Le agrada obsequiar libros a su hermano que escribe. Gustavo es un científico (Departament of Chemistry & Biochemistry) que conoce la poética de Robert Dickson. Además es mi hermano, una persona excelente, muy humana, y escribió las líneas que siguen (la primera en enero de 2008; los fragmentos de las otras, en tiempo más lejano), sin ñ, como corresponde al teclado del norte:
"Hola Oli!
Cómo estás? Espero que hayas pasado un lindo día de Reyes y empezado bien las vacaciones. Aquí estamos otra vez con frío y nieve, luego de varios días de algo menos de frío y algo menos de nieve. Así es la cosa aquí; pero ha salido el sol, y eso se celebra.Te estoy enviando algunas fotos para que veas a Damian y Ellen en sus cumpleanyos, jugando al futbol, leyendo a las hijas de unos buenos amigos nuestros que viven en Quebec (las nenas se llaman Hanna y Claire).
Otras fotos son el barrio en otonyo (la casa que se ve queda casi detras de la nuestra) y los arroyos y bosques de cerca de nuestra casa. Tambien hay fotos de las vacaciones en la tierra de los Artecas, la provincia de Salerno en Italia. Luego te voy a enviar otras para que veas cómo es... y te contaré la historia increible de cómo nos quedamos encerrados en un castillo medieval en el medio de una montanya en la noche! Turismo a la Arteca...
Bueno, besos muy grandes y contame más de tus cosas.

Te quieren Tía Naomi, Ellen, Damian y Tío Gus".
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"Me gustaría que nos visitaran aquí en Canadá; tenemos muchisíma nieve ahora así que está precioso para jugar afuera.
Tus primos son especialistas en tirarse en trineo por las colinas del barrio".
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"Por aquí estamos todos bien, y anoche celebramos el cumpleanyos de Naomi con otra victoria (ahora internacional) del Lobo. Parece que traemos suerte; ojalá cumplieramos anyos una vez por semana. A vamos por la hazanya y a ver si logramos rapinyar otro punto en Brasil! Saludos de todos nosotros!un abrazo fuerte, Gus.
Ps: te paso aqui una foto de Uppsala que tomé en enero, por la callejuela porla que bajo a casa todas las noches en bicicleta (la calle se llama "Valvgatan" = "la Calle Boveda". Tal vez la reconozcas de una escena de "Fanny & Alexander", de Bergman. La foto junto al río es del viejo molino "Akademiska Kvarnen", que ahora es un museo. En la pelicula era la casa del pastor protestante que tortura a los chicos. La ultima es de una colina en Estocolmo que es la favorita de los chicos, pues imaginan que el edificio es la residencia del mitico "Castillo del Ladrón Negro" (una historia que Damián invento a los 5 anyos). Queda en la calle Bellman, el poeta nacional del siglo XVIII; si querés conocer alguien que rompe los estereotipos del sueco, fijate su historia. Un borrachín de bares con una intensidad de vida casi latina, el Horacio Guarany del Norte. Nos vemos!"
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Damián, con la casaca del Lobo, y Ellen Melian, feliz. Sudbury 2007.

Born to be wild (born in Mytholmroyd)


La última palabra de Ted Hughes (1930-1998) *

El poder de la poesía, según Ted Hughes, es hacer que las cosas ocurran como uno quiere que ocurran. Esta atribución, en su caso, tiene algo de ominoso. En dos ocasiones a Hughes le ocurrieron cosas que lo acercaron más a la nota roja que a la musa. El suicidio de su primera esposa, la poeta Sylvia Plath, en 1963, y el ulterior suicidio de su segunda mujer, Assia Wevill –quien también mató a Shura, la hija de ambos– en 1969, parecerían colmar cualquier deseo de acontecimientos y sacrificar el postulado de una estética futurista a favor de algo más tenue: la mera sucesión cronológica. La poesía, en este espacio más modesto, sería lo que sucede después de los hechos y su poder consistiría no en revelarlos, sino en concederles el rango supremo de un destino. De esta manera, sólo en retrospectiva cobraría sentido el dictamen de Hughes: escribir acerca del pasado como si uno lo hubiera determinado de antemano. Así, la inevitable consumación podría asemejarse a una forma discreta de profecía. El tiempo verbal de su expresión sería lo de menos.Hughes, en cierto modo, extremó aún más este futuro del pasado: intentó inventarle una vida a la muerte. Lo hizo primero en 1970, con su libro Crow, escrito para conmemorar a Assia Wevill y a Shura; y más tarde, en febrero de 1998, con Birthday Letters, el homenaje casi póstumo que le dedicó a Sylvia Plath, a unos cuantos meses de su propia muerte, el 28 de octubre, recién cumplidos los 68 años.
La primera apuesta produjo un artefacto, no un milagro. En Crow los poemas representan hasta la rigidez los actos previsibles de una alegoría. A diferencia de los numerosos animales en la poesía de Hughes, que suelen encarnar el caos perfecto de un mundo rousseauniano y cuya metáfora se reduce a tomar la naturaleza al pie de la letra, el cuervo de esta obra peca con el ahínco excesivo de un demonio. Es la muerte travestida, y el disfraz genera una especie de teatro macabro, donde el personaje oscila entre el autoescarnio, la conciencia social y la moraleja. Hughes, quizá con tino, fue pudoroso con su tragedia, que finalmente raya con el escándalo; pero cometió el error artístico de hacerla desembocar en el territorio incómodo de un catecismo secular. El cuervo empieza por ser un agente del mal, un sucedáneo de la Guerra Fría, y acaba, más lógicamente, por sumirse en el mero solipsismo.
Birthday Letters, en cambio, sí logra alterar la historia. En este libro no sólo recobra vida la muerte, sino que Hughes por fin vence casi toda la serie de condenas que lo convirtieron durante años en el arquetipo feminista del verdugo. Para empezar hace añicos el tabú de su propio silencio y se da el lujo –programado de acuerdo con el reloj de su enfermedad– de pronunciar la última palabra. Luego, contra lo esperado, no lanza un mea culpa, sino un extraño testimonio de amor hecho a escala humana, en el que al martirio y a la santidad de Sylvia Plath les opone los datos ordinarios de un matrimonio que se va deshaciendo conforme se endurece la tiranía de las obligaciones, entre ellas, la de la felicidad. A fuerza de colocarlo en un escenario verosímil, transforma el mito en un género más tangible, el relato, donde por fin la utopía y el infierno de la mancuerna literaria Hughes-Plath desaparecen bajo el peso de las circunstancias. En esta versión ninguno de los dos queda empequeñecido; simplemente adquieren volumen, se les añaden días, episodios, casas, niños, objetos y un desenlace. El de Plath había quedado trunco; aquí se cierra. El de Hughes tuvo más fortuna: culminó con un libro excepcional.
Hasta la fecha, se han vendido 100,000 ejemplares de Birthday Letters sólo en Inglaterra. Sin duda, Hughes ganó la partida tanto biográfica como literaria. Ya en 1997 sus versiones de las MetamorfosisTales from Ovid– lo habían puesto a las alturas de un clásico, incluso al grado de hacer olvidar la autoría original de los poemas. Ahora, con este último libro, Hughes recuperó para siempre el poder que ansiaba para la poesía: que fuera la justa creadora de los hechos.

Tedi López Mills
enero 1999

* Extraído del sitio http://www.letraslibres.com/
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El punto tierno

Tus sienes, donde el pelo se hacía más tupido
eran el punto tierno. Para probar, un día
solté una lima entre los electrodos
de una batería de doce voltios: hizo explosión
igual que una granada. Alguien te llenó de cables.
Alguien bajó la palanca. Te arrojaron
el rayo en la cabeza.
Con sus delantales blancos, con sus caras de nada,
iban revoloteando
para ver cómo estabas, atada en tus correas,
si tenías los dientes intactos todavía.
La mano en la palanca calibrada,
sin sensación alguna a no ser por la falta
de toda sensación, bajó para buscar
algún resabio sensitivo. El miedo
era la nube que formabas
cuando esperabas los relámpagos;
vi la rama de un roble partida por el rayo;
y vos, la pierna de tu Papi. ¿Cuántos ataques
sufriste de ese dios que te arrastraba
de los pelos? Los informes
huían de regreso a las nubes. ¿Qué era lo que subía
hecho vapor? Donde los pararrayos vertían lágrimas de cobre
y el nervio se arrancó su propia piel
como una criatura chamuscada
huyendo de la bomba. Te arrojaron,
hecha un pedazo rígido de alambre retorcido
sobre el tendido eléctrico de Boston. Las luces
del Senado bajaron su tensión
cuando tu voz se zambulló hacia adentro
abriéndose camino más allá del refugio del sótano.
Emergió años más tarde,
sobreexpuesta como una placa radiográfica,
el mapa del cerebro todavía salpicado de negro
con esas cicatrices de tierra calcinada,
producto de tu huida. Y tus palabras, caras
de espaldas a la luz, que se aferraban
a sus propias entrañas.


Imitar a Cristo

Vos no querías imitar a Cristo. Aunque tu Dios
era papá y no creías en otro, vos no querías
imitar a Cristo. Por más que caminabas
en el amor de tu papá. Por más que contemplabas
como a una intrusa a tu mamá.
¿Qué tuvo ella que ver con vos,
salvo apartarte de tu padre?
Cuando la luna de sus grandes ojos
de párpados caídos
bajó casi hasta el suelo
prometiendo la tierra que veías,
vos viste tu destino, y le gritaste:
¡Aléjate de mí! Vos no querías
imitar a Cristo. Vos querías
estar con tu papá,
adonde fuera que estuviese. Tu cuerpo
te impidió pasar del otro lado. Y tu familia
que era carne de tu carne y sangre de tu sangre,
hizo las veces de barrera. Y cualquier Dios
que no fuera tu papá
era un dios falso. Pero vos
no querías imitar a Cristo.


(traducción de Ezequiel Zaidenwerg, extraído de http://www.zaidenwerg.blogspot.com/)
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El color de Cuervo

Cuervo era mucho más negro
que la sombra de la luna
tenía estrellas

Cuervo era mucho más negro
que cualquier negro
tanto más negro
que la pupila del negro.

Como el sol, incluso,
más negro
que cualquier ceguera.

(traducción de Jordi Doce, edit. Hiperión)