viernes, noviembre 13, 2009

Lambor, milnueveveintisietedosmilnueve




Leónidas leyendo Villas, de Partitas. Extraído de www.revistalamasmedula.com.ar____________________________


Villas


a Frantz Fanon

los chicos mueren como moscas
los chicos mueren como moscas

-Distrofia: primer grado segundo grado tercer grado
la leche no la ven la carne no la ven
sopa
sopita

Distrofia: malamente
desnutridos: primer grado segundo grado tercer grado
Nacido en 1925 en Fort-de France doctor en medicina se especializó
más tarde en psiquiatría

-Es cosa de agarrarse la cabeza pero
estas cosas hay que decirlas estoy
dispuesto a decirlas no
a gritarlas
Las proteínas que están metidas en la carne no están metidas en
la sopa sopita las proteínas necesarias no las ven
es cosa. Nacido en 1925 para no gritar sino decir
hay que decirlas
alimentados malamente

-El 65 por 1000 mueren como moscas sin proteínas:
la carne no la ven
la leche no la ven:
las proteínas de la leche son distintas pero tan necesarias
en Fort-de France 1925 en psiquiatría :

-Estos chicos tienen problemas de dislexia: afacia para la
lectura se sienten segregados rechazados: afacia

dis
lexia

dis
trofia

malamente:
no ven las proteínas que están metidas en la carne no la ven
las proteínas que están metidas en la leche no la ven
primer grado
segundo grado
tercer grado
tan necesarias


Los chicos mueren como moscas
los chicos mueren como moscas
mire señor aquí los chicos la laguna de aguas podridas
sopa
sopita
doctor en medicina
agarrarse la cabeza pero sin gritar estas cosas hay que decirlas
hace tiempo

especializado en no gritar hace mucho que dejé
el grito salió de mi vida el grito salió: nacido en 1925, en
Fort-de France más tarde en
decir distrofia
decir
estos chicos se sienten segregados se sienten afacia rechazados
afacia para la lectura tienen problemas
el grito salió dicho hace bastante tiempo que salió de mi vida
la laguna de aguas podridas con borde de basuras

-Un buzo tuvo que bajar a rescatar el cadáver del niño
los niños mueren como moscas
en la sopa no ven las proteínas en la laguna el 65 por 1000
allí juegan: las proteínas escondidas
la carne que no ven
las proteínas escondidas de la leche son distintas
tan necesarias
escondidas

dis
dis
trofia

dis
dis
lexia

dificultades afacia aquí
los niños juegan en el borde de basura de las aguas podridas
de la laguna sopa las proteínas escondidas escondidas
y mueren como moscas 65 mueren por mil
un buzo tuvo que bajar al fondo para rescatar allí escondidas

-Mire señor aquí
Doctor: en medicina. En el primer año no debe faltarles nada
primer grado segundo grado tercer grado

-En el primer año es como construir un edificio hay que ponerle los cimientos
sopa
sopita
los cimientos con sopa los cimientos en
los cimientos la leche no la ven los cimientos la carne no la ven
los cimientos: es como construir un edificio
malamente
se derrumba
los niños mueren como moscas en la laguna sopa aguas podridas 65
por mil se derrumban edificios construidos con proteínas
no las ven con dis-trofia dis-lexia malamente malamente
malamente malamente malamente malamente malamente mala mente
mala mente:
en el borde la basura las proteínas escondidas jugando a

-El buzo tuvo que descender hasta la afacia
dificultades para

dis
dis
para rescatar las proteínas escondidas en la laguna de aguas

el buzo se especializó en: doctor Fort-de France 1925
los niños segregados los cadáveres como moscas
más tarde en psiquiatría
los cadáveres de los chicos malamente

mala mente
mala mente

65 por 1000 no rescatados jugando a ver las proteínas
de la carne no la ven de la leche distintas no la ven
en la laguna de aguas
sopa sopita
en la laguna de aguas el buzo Fort-de France
los cimientos del buzo Fort-de France 1925 rescatando moscas sin
proteínas
estas cosas hay que decirlas
el grito salió de mi vida de la laguna sopa podridas el grito
salió hace bastante de mí
Nacido en 1925.

-La distrofia puede ser de primer grado de segundo grado de tercer grado de cuarto grado de quinto grado de sexto grado de séptimo grado de octavo grado de noveno grado de décimo grado
malamente
dislexia

-La dislexia es una afacia (dificultades para la lectura)
estos niños se sienten segregados rechazados tienen problemas
de estas cosas hay que decirlas problemas de estas cosas:
problemas para la la

-El 65 por 1000
problemas sopa sopita el el
más tarde en psiquiatría
dificultades hace tiempo podridas hace bastante 1000 es cosa
de agarrarse con borde de basuras estos chicos tienen problemas
para la la
leche no la ven
carne no la ven
malamente

-Es un desorden de la nutrición sistematizado o localizado
en la laguna de aguas las proteínas son distintas con bordes
desnutridos es cosa de agarrarse
los chicos mueren como moscas
los chicos mueren como moscas
en el primer año es como construir un Fort-de France en el primer
año los cimientos para la lectura jugando a ver

-Mire señor esta mujer dio a luz aquí sola dificultades problemas
con el cordón umbilical para cortarlo no había nadie en desorden
el grito salió

sopa
sopita

dio a luz aquí
distrofia

el grito salió no había nadie para cortar el cordón malamente
no había.

Dificultades para la
las proteínas de la carne de la leche escondidas
para el
cordón umbilical escondido esta mujer mire señor problemas para
agarrarse la cabeza estas cosas el grito salió para no gritar
sino decir
no había nadie
esta mujer aquí dio a luz con borde de basuras
malamente mala mente
más tarde especializado en psiquiatría
sistematizado
el cordón umbilical el buzo con el cordón tuvo que descender
hasta el fondo de la laguna de aguas localizado jugando a ver los
cimientos
buzo Fort-de France
doctor Fort-de France
descender hasta el fondo de la la:
primer grado
segundo grado
tercer grado
cuarto grado
quinto grado
sexto grado
séptimo grado
octavo grado
noveno grado
décimo grado

mueren como moscas: 65 por 1000
dio a luz 1925 en Fort-de France las proteínas escondidas en el cordón
umbilical nadie umbilical para cortar
umbilical
los niños juegan con el cordón dificultades problemas de estas cosas:

-Hay una zona de no-ser ellos se sienten segregados una región
extraordinariamente estéril y árida: Fort-de France.
la carne no es
la leche no es
las proteínas no-ser
la sopa sopita extraordinariamente estéril y árida

-Mire señor aquí
la zona esta mujer para no gritar sino decir dio a luz afacia dio a luz dislexia dificultades dio a luz
dislexia dio a luz cordón dio a luz primer grado segundo grado
tercer grado cuarto grado quinto grado sexto grado séptimo grado
octavo grado noveno grado décimo grado
dio a luz dio a luz la leche no la ven la carne no la ven
dio malamente dio a la luz no-ser dio a luz
extraordinariamente

-Hay una zona del no-ser esencialmente calva a cuyo término. Doctor
1925
65 por 1000
las moscas mueren como chicos
las moscas mueren como chicos

-Esta mujer los dos últimos meses tuvo un embarazo brutal.
estas cosas hay que decirlas
a cuyo término.

martes, noviembre 10, 2009

Sale en estos días

jueves, noviembre 05, 2009

"Todos los enfermos tienen cura..."

Se confirmó: la foto de hace unas semanas del diario Diagonales, es trucada. El que se me parece no es tal, sino un capataz de obra, Venancio Robles Aguinaga (53 años, 17 hijos), que quiso sus 30 milésimas de fama (podría haber elegido otro personaje, no?); por otro lado, el que semeja ser Pallaoro es un antiguo pariente de Pedro B. Palacios (Almafuerte), Jorge Máicol Palacios (45 años, 3 hijos, 9 gatos afganos), cuya vida está, en verdad, consagrada a la mecánica dental y lejos de la fama de su antecesor. Pero cómo decirles a las señoras de edad que estos sujetos no son los nuevos Atilio Marinelli! Y eso no es lo peor: contestaron el cuestionario sobre poesía como si supieran de lo que estaban hablando. Ese es el futuro de la poesía platense y citibellina: dos impostores balbuceando absolutos, como si la ficción de un recurso no bastara para desentenderse del mecanismo del simulacro. Cuidado, andan sueltos...

lunes, octubre 26, 2009

Grageas tijuanenses (algunas respuestas en distintos blogs de Heriberto Yépez)

Heriberto Yépez

"La literatura latinoamericana no pertenece de lleno a la oxidental. Para usar la expresión de Macedonio Fernández, es “recién venida”. Esa índole tardía la provee de un espíritu de simulacro. No es casual que Borges hable del Doble o que haya proliferado la remezcla y el neobarroco. La literatura latinoamericana es golémica o, ahora usando la expresión de Pessoa, “fingidora”. Esta extemporaneidad la he pensado como estrategia de escribir desde una distancia desfamiliarizadora, una ironía, una capacidad de entrar y salir de la historia de la literatura, de sus técnicas y, sobre todo, de sus géneros. Lo que yo llamo la estrategia apócrifa me permite descontruir y recliclar el canon y lo oxidental.
Pero la estrategia apócrifa no es el allende final. Porque lo apócrifo sigue manteniendo a la escritura en la sombra, en lo pseudo, en seguimiento irónico, si se quiere, pero todavía en (des o anti) modelaje de lo oxidental-capitalista, aunque sea a modo de experimentalismo poético o falsa-novela. Lo apócrifo es sólo una estrategia. Hay algo más. Ultrella u Ojalá. O, porqué no: Condoritense Plop."

Heriberto Yépez, en la Feria del Libro de Tijuana, 2009.

"Combatimos la metafísica, ¡como si no hubiese sido reemplazada por otra cosmografía! La telefísica —que abrevié en Contra la Tele-Visión y que ahondaré en otro lugar— es una doble pérdida. Por la metafísica, perdimos el aquí-ahora en beneficio de un más allá ilusorio. De ahí, siguió la pérdida de ese más allá.Nos quedamos en un limbo, metaforizado sin quererlo por Hollywood o Televisa, en la sensación de que nothing is real y la realidad es algo que tenemos que alcanzar, porque está lejos, inclusive la más inmediata. Esa que diariamente tratamos de conocer a través de la información, que nos trae noticias del Presente General, más allá reloaded y neo-aquí-ahora."
"México se jodió en 1968. En los años sesenta Estados Unidos, con todo y su racismo, reformó su sociedad. Los mexicanos no. Al cerrar la puerta al cambio de mentalidad en 1968 México comenzó a colapsarse. Díaz Ordaz es el mexicano típico. Sin ese cambio no puede haber capitalismo ni socialismo; no puede haber ningún tipo de avance. El gran problema de México es que no sabe actualizarse y, en cambio, condena a los que piden el cambio, los ironiza y aplasta. A México no le quedan muchas décadas. Tomó las decisiones equivocadas, es un Estado terminal."
"Este país ya no tiene cultura. México tiene costumbres que repite; una cultura existe si hay producción de bienestar. Guillermo Bonfil Batalla decía que la cultura es lo que permite transformar un legado, así que si no hay transformación no hay “cultura”. Para que volvamos a tener una cultura el sistema escolar mexicano, desde la primaria hasta la universidad, tendría que incluir programas terapéuticos, de diversa índole, que desprogramen a los jóvenes del legado reaccionario que les entregan costumbres, medios, religión y familia. El problema central de México es que no sabe construir una masculinidad ni una femineidad sanas. El varón se mantiene en un nivel infantil que oculta mediante la sobreactuación de clichés, el “machito”, y la mujer renuncia a su fuerza para volverse su “vieja”. Si deseamos una nación líder, o al menos con empleados eficientes, tiene que haber un severo cambio en la mexicanidad. Si queremos capitalismo, debemos desmantelar Televisa. Si deseamos algo superior al capitalismo, entonces habrá que desmantelar totalmente la llamada “mexicanidad”."

lunes, octubre 05, 2009

El sentido cívico o cómo el rabino Bergman ataca de nuevo

אחת

No quiero reiterarme hasta el hartazgo, pero así son las cosas. Alguna vez dije que el rabino Sergio Bergman es el verdadero jefe de la oposición. Lo suscribo again. Y mañana ejercerá ese rol cuando estigmatice el sentido común, ya vapuleado, en contra de la Ley de Medios Audiovisuales, en una convocatoria amplificada por los medios que suele defender el rabino, cada vez que Elisa Carrió regresa de sus retiros espirituales. El rabino Bergman no actúa solo. El rabino Bergman comparte el spa con Elisa. Para Elisa. Temo que el rabino Bergman haga circular en la marcha de mañana hacia el Parlamento, ese pobrísimo (intelectual, de segunda mano) Glosario Cívico, que está enchinchado en su página como si fuese la construcción axiológica de Husserl, o mejor, de Martin Buber. Pobre Buber, de haberlo sabido, sus pestañas se hubiesen quemado con otros fines, y no el de propagar la especulación improductiva del sentido plural de los individuos. El rabino Bergman confunde el sentido común con la democracia y el derecho a opinar con la libertad de expresión. "Nos transformamos a nosotros mismos en plena conciencia", dice el super-rabino en el tópico berreta de su glosario, titulado "Conciencia cívica". Vean el video. Es una especie de Resumen Lerú sobre el pensamiento emersoniano. La diferencia es que a Emerson se le ocurrió hacer una filosofía sobre el conocimiento del propio yo, y en cambio a Bergman se le ocurrió construir un yo que equivalga a una filosofía del sentido común. El rabino Bergman cree que la democracia es la base de una filosofía que parte del conocimiento de sí mismo. Ya lo pensó Barylko, y no sobrevivió para contarlo con lujo y con detalles. Y justamente por eso, Sergio Bergman afirma que tener conciencia "es asumir que la realidad se transforma cuando nos transformamos nosotros mismos a plena conciencia". Obsérvese la ligereza (pobreza) del pensamiento donde otros buscaron estructurar un concepto más abundante respecto de la conciencia. Pero desde la ciencia política el término conciencia cívica sugiere ser el órgano que establece el derecho a la igualdad natural, "al ser expresión de la voluntad general del cuerpo político". Y para que esto siga teniendo sentido, debe haber respeto y apego a la ley. Lo que se escuche mañana, suponemos, no tendrá nada que ver con esto. Allí podrá develarse una extraordinaria contradicción en el corazón de una sociedad: el derecho a peticionar no otorga el derecho a acumular peticiones. Nuestras madres decían lo desagradable de un niño señalando a un adulto. Con el tiempo, aquellos niños se verán liberados del reglamento familiar, e incluirán nuevas formas de apuntar en el nombre del Padre. Es lo que el super-Rab llama "trazabilidad cívica", o en un lenguaje más pedestre, apretar al ciudadano. La "trazabilidad cívica" es, para Bergman, "auditar amigablemente al habitante que se convierte en ciudadano para registrar y darle respuesta, contención y seguimiento a sus actividades".

שתיים

Pero lo más preocupante es la tercerización de dos apotegmas de la permeabilidad del pensamiento democrático: el bien común y el sentido común. El primero se vincula al deber de toda organización de poder llamada gobierno; el segundo, está más emparentado con el haber en democracia, si destacamos que en toda expresión plural de la sociedad, quien no tiene sentido común, pierde el sentido. Para Platón, el bien común es aquello que "trasciende los bienes particulares"; además apunta a que la felicidad debe ser, hasta cierto punto, independiente de la felicidad de los individuos. El rabino Bergman sale del spa cordobés con la Niña Santa y olvida la independencia de opinión para resolver la felicidad de las almas particulares. No todo proceso colectivo se mide en cantidad de manifestantes, sino en la capacidad de llevar adelante la gestualidad de la protesta. De ese gesto se encargará la televisión. Habrá una narrativa acorde a la manera de enfocar y, como la literatura (mucho más el cine), también se conoce hasta el último resquicio de funcionamiento de la opinión pública.


שלוש

El rabino Sergio Bergman debe haber sido un tomista encubierto, una especie de Jacques Maritain en un kibbutz menemista. Para Maritain, la persona "...posee una dimensión trascendente a todo lo material. Así es que el Estado que incluye en sí mismo a los individuos, ha de tener como fin a la persona". Esto suena excelente si no fuera porque esa corriente filosófica proponía una particular mirada del individuo. Esa corriente afirmaba que el hombre "no está totalmente ordenado a la sociedad política, por cuanto es en sí mismo y por cuanto hay en él". Es lo que Emmanuel Mounier llamaba "personalismo". Y el rabino de la oposición es un tomista del personalismo. Recuerdan cuando Rab decía: "A algunos sectores no les importa que tengamos seguridad. Sólo se ponen a llorar delante de los micrófonos (...) Algunos sectores quieren sacar lucro político de la inseguridad; dicen que tienen proyectos, pero no los presentan".

Esto lo dijo en marzo de este año, y lo dijo ante una multitud, y allí denunció que la Casa Rosada tenía su Nerón, etc. La inseguridad dejó de ser parte primordial en una agenda de transición (como diría Macri), y a Rab ni le interesó un rábano hacer el seguimiento de los múltiples planes de seguridad que jamás se presentaron en estas elecciones. Sergio Bergman es un rabino bastante conveniente: recuerda lo inmediato como pasado y olvida el pasado como posibilidad de futuro. El rabino Bergman sigue en el spa con la ex líder de la oposición. El rabino Bergman cree que la libertad de expresión está amenazada, pero por razones distintas al ciudadano común. Rab Bergman tiene interés en que el Licenciado Carlos Ick, Director Titular y Miembro Titular del Comité Ejecutivo del Banco de Santiago del Estero, y accionista de esa entidad bancaria y también del Nuevo Banco de La Rioja, siga apostando con su Fundación Cultural Santiago del Estero, la apetencia política del rabino que responde cualquier inquietud ciudadana. El licenciado Ick (38 años) es titular de Canal 7 de Santiago del Estero. Además es Director Titular y miembro del Comité Ejecutivo de EDESE S. A. (Compañía distribuidora de electricidad), Vice-Presidente del Directorio de Mercurio S.A. Tarjeta Sol y accionista de Tele Imagen Codificada S.A. El blog de Bergman recibe aportes de Ick. El rabino está indignado por la posibilidad de que haya una Ley Mordaza para sus negocios.


ארבע

La marcha será nutrida. Para el rabino Sergio Bergman la idea filosófica acerca del encuentro, concebida por Martín Buber, no encierra ningún problema filosófico. Ya no importa la determinación del sujeto con relación al otro, o la posición ética de la responsabilidad, porque vivimos otro mundo, donde personas como Bergman se apoderan del lenguaje común para darle sentido, y promover así una nueva escala de bienes espirituales en democracia. El temor, aquí, es que se configuren nuevos axiomas montados en la idea de un falso pluralismo (por ej: "los delincuentes tienen derechos humanos, y nosotros?"; o sino: "la desigualdad también es un derecho humano violado". A eso me refiero: a la utilización de sentido común como bien común, es un arma de doble filo, y en manos de fieles de la causa -vaya uno a saber cuál- como Bergman, puede tener consecuencias catastróficas. No hay que excusarse, sólo hay que decir que en democracia cada frase vale por su peso propio. No tengamos miedo a desmentir el sentido común.)
Y bien, suerte para mañana. Seguro Bergman nos dará la excusa necesaria para seguir escribiendo sobre su apetencia de ser escuchado. El rabino Sergio Bergman preferiría defender a grupos económicos con tal de garantizar su libertad de expresión. Lo sabíamos, lo sabemos aún más, ahora, ya de regreso del spa mediterráneo, con las ideas ordenadas, siempre ordenadas.

martes, septiembre 29, 2009

Poesía e ideología *

Poesía e ideología. Ideología explícita e implícita. Lo ideológico en el tono, los procedimientos y la actitud. El entorno del texto como factor que dota de función ideológica al texto. ¿A qué se llama “consumo”? (consigna de Daniel Freidemberg)
__________________
1. Más allá de que en cualquier poema se inscribe una ideología, algo así como un sistema de ideas puesto en un texto, un discurso, o lo que fuere, podríamos hacer alguna diferenciación con relación a la poesía que se escribe en la Argentina y en algún momento en el continente latinoamericano, desde hace por lo menos 50 años. La idea no es hacer un repaso, sino arrimar algunos conceptos con relación a algunas obras. Veamos.
Si contestamos el primer punto de esta mesa, es decir “Ideología explícita e implícita”, no dudaría en decir que la poesía más franca en cuanto su tensión con lo ideológico fue la de la década del 60, sin duda. Estoy seguro que en ese punto, muchos estaríamos de acuerdo. En esos textos, como los de Francisco Urondo, Juan Gelman, Julio Huasi, Alberto Szpunberg, Mario Trejo, Juana Bignozzi, etc., y parte de esa plana mayor radicada en la poesía social y política, como un desprendimiento de sentido de dos enormes poetas como Raúl González Tuñón y César Fernández Moreno, la búsqueda sería sencilla y se agotaría en su círculo de significaciones. Pero si uno remite a la poesía de Juan Gelman, como un “concentrado de memoria, experimentación y consciencia”, en palabras de Eduardo Milán, allí se puede comprender que la puesta en escena de un poema, como ese todo tripartito, también sugiere otra fórmula donde proponer un poema como carga ideológica.

La operación escritural que ofrece Gelman desde “Gotán” hasta “Cólera buey” proporciona al lector una traducción implícita de los valores de toda una generación; pero el Gelman de “Fábulas” y “Los poemas de Sidney West” trabajan directamente sobre la traducción en sí misma del material escritural, echando luz sobre los procedimientos. Este Gelman marca como pocos su influencia sobre algunas lecturas (de Edgar Lee Masters y su “Spoon River Anthology”, la más reconocible -junto con los heterónimos de Fernando Pessoa-, y de cierta vanguardia de la poesía norteamericana de principio de siglo, la menos aprehensible). En esos textos mencionados, Gelman propone un escenario del lenguaje fuera de su capacidad comunicativa. Más que nunca, allí la poesía no es vehículo, sino recurso, artefacto inficionado por la lengua. Es toda una declaración de principios, sin duda, y también es aquello que lo separa de la estética de los 60 y lo promueve hacia la próxima década, en donde el trabajo del lenguaje será toda una formulación de posicionamientos frente al lenguaje y frente a la realidad imposible del lenguaje.
Gelman, y otro pariente de una escritura de riesgo como Miguel Ángel Bustos, proponen una salida formal a la estética de los sesenta, en la que la amplificación de la temperatura política diversifica la puesta en escena de sus poéticas. En Bustos se observa claramente en su último texto, “El Himalaya o la moral de los pájaros”; en Gelman en aquellos dos textos mencionados, y habrá que agregar también, “Relaciones”, una obra que contiene en sí misma la reproducción física de la tortura (sobre todo en un poema titulado Somas), lo que anticiparía lo que padecerían miles de argentinos en carne propia, y ya estaban sufriendo en el momento de escribir el poema. Pero lo que hacía Gelman era mortificar la lengua, la daba vuelta, la movía sin descanso, logrando el acontecimiento de postular hacia adelante, a riesgo de volverse un lector de sí mismo.

2. Pensaba en un escritor como Antonio Cisneros. Estaba pensando en un autor como Antonio Cisneros y en un libro en particular: “Canto Ceremonial contra un Oso Hormiguero”. Hablar sobre este libro y sobre Cisneros viene como anillo, y más como anillo al dedo, a lo que se quiere preguntar en esta mesa. El libro es archiconocido, y como se sabe, trabaja la historia desde la tradición, la ironía de un yo poético móvil y la mirada contemporánea en escala de Revolución. Lo extraordinario de ese texto es cómo Cisneros hace pendular el lenguaje desde distintos puntos de ataque: el título del libro es una cachetada generacional a cierta escritura contaminada por la obra de Pablo Neruda, y contra Neruda mismo; el texto está escrito, en su mayoría, en un tono versicular, al estilo Robert Lowell, lo que también adelanta a tiempo la influencia fundamental de algunas vanguardias estéticas; y además, abre un diálogo con los géneros, desde la escritura científica y antropológica (la estética de Cisneros parecen restos de un códice incaico) hasta la estructura más prosaica jamás leída – por entonces- en América Latina. Sin Cisneros, hubiese sido complejo leer escrituras tan poundianas como las de Rodolfo Hinostroza y Mirko Lauer, por ejemplo. Lo que quiero significar aquí es como lo ideológico forma parte inseparable del lenguaje: el lenguaje ya es intención, por lo tanto, es ideológico. Lo que queríamos mostrar es cómo funciona de acuerdo a algunos textos y algunos autores.

No sé si valdrá preguntarse por la ideología en los poemas. El texto vale por su eficacia, primero, y después por cómo logra emocionar al lector. Esa parece ser la ideología del poema. Cuando leo “Crónica de Chapi”, de Cisneros, no estoy emocionado por confirmar mis creencias en ese poema (cosa muy tentadora, por supuesto), sino por disfrutar lo implacable que puede ponerse un conjunto de palabras, que uno mismo elegiría sino no fuese porque lo hará, indefectiblemente, desde otro enfoque y con otro talento. Y en esa elección, en ese orden, está la intencionalidad. No se trata de un mero grupo de fonemas, semas, o lo que fuere, acumulados por azar, sino de una decisión de cada creador de proponer una estructura de acuerdo a los posicionamientos y la sintaxis que conviene traducir al lector.
En ese sentido, sería justo mencionar a dos obras, con sus distingos fundamentales, para comprender el tono y los procedimientos que proponen esa fuerte intencionalidad del poema, que es de lo que intentamos hablar.
El primero es “Taberna”, de Roque Dalton, pero sobre todo el poema que da título al libro, un conversatorio o agrupación de voces captadas por un oído absoluto e inquieto. ¿Qué es lo novedoso de ese texto? La propuesta innovadora de darle sentido a la utopía desde el registro castastral de las voces anónimas. Es un collage, como los que realizaban los dadaístas o surrealistas de comienzo del Siglo pasado, pero en clave de Épica. La intención está clara, pero no siempre la intencionalidad y los resultados de esa dirección, coinciden. ¿Qué quiero decir? Que “Taberna” aportó a la poesía latinoamericana algo más que una propuesta de leer los distintos modos de la voz, en un contexto de efervescencia política mundial. También regaló a los escritores un procedimiento. Y en ese procedimiento lírico hay una elección.
El consumo en cierta poesía funciona como una forma de reciclar de los materiales bajos. Así se observa en la poesía de Roque Dalton un ataque frontal contra la metáfora. No alcanza con sustituir, también habrá que conformar una idea de presente con otra manera de promover la imagen.
Distinto es el caso de Ernesto Cardenal, con dos textos claves: “El estrecho dudoso” y “Hora Cero”. Esos dos textos están contaminados por la poesía beatnik, especialmente por los textos de Ginsberg, Snyder y más comprensible en el nicaragüense, Thomas Merton. Siempre que leo los textos de Cisneros, Dalton y Cardenal, pienso en la idea de consumo, es decir, esa forma de transformar, como los creadores del Pop-Art, lo útil en belleza. La propuesta fue trabajar con materiales desligados del canon básico de “lo bello”; es verdad, ya lo había conseguido Eliot, con “La tierra baldía”, o Ezra Pound, con sus Cantos, y más tarde, vía William Carlos Williams, con su Paterson, y todo derivaría en Allen Ginsberg, Ferlinghetti, Corso, etc. “El estrecho dudoso” es un gran libro por varias cuestiones. Primero, porque está bien escrito. Segundo, porque escapa al tratamiento sutil de la palabra lírica. Tercero, porque a pesar de quedar muy expuesto su plan de operaciones, el libro de Cardenal dialoga con lo contemporáneo. Narra un suceso, o varios hechos, pero también la progresión de un poema cuyo cuerpo principal es un organismo cartográfico.

3. El caso de Perlongher es acertado para observar qué cosa ocurre con lo ideológico. En su poesía se mezcla lo corporal y lo político, es decir, el cuerpo político, lo que nos involucra con el nacimiento de una escritura del lenguaje, para decirlo burdamente, aunque en verdad, tampoco lo es así, en forma taxativa. Lo que hace que la escritura de Perlongher tenga una carga ideológica, lo da su carácter bélico (creo que era Chitarroni quien hablaba de esto). Perlongher une en su obra, la escritura de comienzos de los 70, la búsqueda experimental, fragmentada, en el tono de prosa cortada de Osvaldo Lamborghini, la narrativa oral y del pastiche, de Puig, y el preciosismo y la pulsión corporal de los textos de Sarduy. Habría que ver, alguna vez, cuál es el verdadero valor de la poesía de Sarduy, más allá del lenguaje que infecta todas sus novelas. Lo bajo, lo alto, el mamarracho del artificio podría ser leído hora como un simulacro de resistencia a la sintaxis.
Sin embargo, ese puente tendido por Perlongher, que parece agotarse en sí mismo, podría verse en otros escritores que retoman la forma de leer sus clásicos contemporáneos. Lo hicieron los neo-románticos del Último Reino, pero también lo hicieron los llamados por la crítica "poetas de los 90", cuya lectura de escritores tan disímiles como Giannuzzi, Zelarayán, Oliva, Carrera, Viel Temperley, el otro Lamborghini, Leónidas, armó un escenario propicio para la reactualización de un lenguaje de fuerte corte político-social. Estos autores, con sus diferencias, mostraban cómo sobrepasar los límites de la poesía tradicional, dialogando con la tradición, con las formas rígidas, con el objetivismo, el misticismo, la reescritura, el lenguaje diario, la mezcla de intereses de clase, etc. La vuelta del tono oral y enfrentado al propio autor como un narrador desafectado de su ficción, en textos como “Punctum”, o “Seudo” y “Relapso + Angola” de Martín Gambarotta, no sólo mostraba un recurso, sino también, un modo de intervenir en los funcionamientos de la lírica. Desde esa perspectiva, hay libros que debieran retomarse, por aportar un corte, una mirada muy humana e impiadosa sobre el progresivo deterioro social. Estaba pensando en “40 watts” de Oscar Taborda, un texto que debiera ser puesto en su lugar de marca, de elección y riesgo, donde los escenarios mostrados postulan el avance de la degradación pero también los alcances de la supervivencia. En el libro de Taborda hay un lenguaje, que recuerda otro lenguaje. Y ese recuerdo es la valoración de un movimiento de superficie de los textos. Taborda captó los rastros de una resistencia al vacío proporcional de la época y sacó un negativo de la lengua. Ese fue su hallazgo, que otros estaban haciendo, desde ya, pero vale marcar lo de Taborda como decisivo, o bien, programático.
En un lista hipotética de textos que se encargaron de mantener y de darle una vuelta de tuerca a esa relación entre poesía e ideología, pienso (y no soy original al respecto) en “Música mala”, de Alejandro Rubio; “La raza” de Santiago Llach”; “El despertador y el sordo”, de Fernando Molle; “Lampiño”, “Maternidad Sardá”, hasta “Para el lado de las cosas sagradas”, para hablar de algunos libros de un escritor clave como Martín Rodríguez; o bien de “Poesía civil” de Sergio Raimondi; los textos de Cucurto y de Casas, etc. Hay obras como “coming attractions” de Marina Mariasch, o “La piedra” de Luis del Mármol, que si bien mantienen otra disputa con la realidad, la reimprimen en esa delgadez de límite con la invención, que hace que sus textos resalten como procesos en sí mismos. De alguna manera todos ellos escriben desde una estructura ocupada por el cruce de lo histórico, lo social, el presente, lo político, y en lo formal por la prosa y la poesía latinoamericana contemporánea.
¿Qué es lo que funcionó como lectura y después cómo escritura en aquellos incipientes escritores, que después se convirtieron poetas con mayúscula? Tal vez el acercamiento de la vieja generación con la nueva, puede ser una respuesta. Eso se vio claramente en la intervención de publicaciones como Diario de Poesía, Último Reino, 18 whiskys, eso sí, en otra medida. Ante el deterioro de la militancia partidaria en los 90, y la revisión de la participación política y la experiencia revolucionaria de los 70, tal vez, pareciera ser que muchos poetas resolvieron militar como escritores. Por supuesto, cabe decir que muchos militaron y militan políticamente. Habría que decir también, por qué no, que la disección del lenguaje de la poesía experimental de principio de los 70 se dio en esa generación como un nuevo modo de intervenir en el lenguaje. Sucede lo mismo con algunas escrituras de los 80, pero en distinta medida. La producción de poesía durante la primera etapa alfonsinista también tuvo, a pesar de ella, un carácter fundacional. Pero como todo suceso de origen, de inmediato da paso a otro, esta vez más abrupto y alejado del sentido representativo, como lo fue el neobarroco. De ese caldo (me refiero a la poesía neobarroca, neo-romántica y objetivista), saldría la escritura de los llamados poetas de la generación del 90, aunque no todos tan uniformes en sus escrituras como parece. Pero vale decir que la consonancia con que la crítica reunió esas escrituras, hizo de esa generación de poetas un distingo, una marca indeleble.
____________________
* Parte del texto leído el 28 de septiembre de 2009, en el Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini", en el marco del Festival Nacional Poesía en el Centro. La mesa de debate -compuesta por Ángel Oliva, Miguel Vedda y yo, con la moderación de Daniel Freidemberg- tenía como consigna base "Poesía e ideología".

jueves, septiembre 24, 2009

"Es realidad"

I have a vision of you,
Pero si la cuestión no fuese tan compleja de circunscribir, hace tiempo hubiese hallado la solución. La situación actual es realmente desesperante. La falta de visión, la promisoria muerte fascista resguardada en un eslabón menor de la cadena, los genuflexos, el ADN de aquellos a los que siempre pondremos el maleficio de la duda, porque dudamos de ellos, no del método, y etc. Así, el problema no está tanto en la realización, como en la apropiación. Y tomar prestada cualquier cosa, inclusive apropiarse del sentido de la vista (es decir, ver por el otro) no consigue más que formalizar una acción casual entre el contenido y la expresión. Para observar la realidad se necesitan tantos ojos como cualquier ciudad la ruta, porque es su correlato, como diría el amigo Deleuze, citado again. Y la realidad no tiene locus, se erige desde esa noción logocentrista de fundamentar en sistemas de pensamientos extrínsecos, escalafones de absolutos. Por eso comprobamos un grado extremo de ventriloquía en una parte de la clase dirigente, que no sólo se apropió del sentido de la vista; también del habla. Y hablar por el otro es reasignar partidas especiales contrarias al propio patrimonio. No sólo es un movimiento suicida, sino insensato.

locked inside my head;
Tuve una visión de vos y quité tu vista de la mía. Y al quitarla detuve tu ejercicio de malversación de la realidad. Jamás habrá entre vos y yo una verdad revelada.
Este concepto de verdad deja trascender una presuposición fundamental: la realidad está subordinada a las intenciones, como efecto del lenguaje.

La realidad, así, es puro efecto, y por ende, externa con relación a lo que suponemos deber ser el apego a cualquier forma de superficie, con tal que no la atravesemos. Y si lo hacemos, de inmediato nos transformamos en criaturas abstractas que no ubican sentido alguno, porque somos ese efecto del que hablábamos con anterioridad.
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Peter Hammill, interpretando Vision, un clásico en su obra.
2 de febrero de 1978.