domingo, 27 de julio de 2008

"Este mundo fue dispuesto tal como debía ser"

1. Miseria
"Mantuve en mi mano largo tiempo
el auricular. Dios mío, por lo menos
el respirar de una mujer". Los posos
del café, el cubo de basura, el filtro limpio
donde colocar tres cucharadas. Lo que puede
ofrecer una persona por un calabozo, y sentirse
él mismo un soliloquio. Al pie de un muro
el movimiento se invierte: "la descripción
de sí mismo da paso a una vida abierta
y aclarada". En ninguna parte un lugar
de reposo. "Este mundo", decía Lartichaux,
"fue dispuesto tal como debía ser", dice
Shopenhauer, "para poder existir", agrega
Alfred Kern. Hay una voz baja y se escucha
tararear Tantum Ergo, aunque sólo masticaba:
"irresponsable", "burgués histérico", "miserable".
Se trataba de un niño, sabía cómo dirigirse a él.
Lo que no concibe es imaginar que un huevo
perjudique a un niño de un año. Ahora se sentía
psíquicamente sano, sólo que algo nervioso.
¿Quién no quisiera pasar por un hombre
y encima parecerse? Ad absurdum, y se hace
añicos. Canetti: "o sobreviven todos o nadie".
Esto califica de circular a cualquier mutación
de fuga. La cosa histérica no logra escapar
de su encierro, y de todas maneras nos
recluimos tanto tiempo en un centro
que al final quedamos quietos. O ser como
Pascal, el explorador por excelencia de la miseria
humana. Y bien, ¿qué sería del orden cósmico
si uno respondiera sobre qué está pensando ahora?
Las masas cerradas del pasado, de las que
volveremos a hablar más adelante.
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Su foto, porque sí

Olivia Arteca (8 años) y su perro Scott (6 meses)

6 comentarios:

Ezequiel Meler dijo...

Mario: no suelo pensar en los nazis cuando recuerdo el hecho de que Heidegger es uno de los mejores relectores de los griegos, y uno de los autores de tópicos más bellos respecto del costo cultural, identitario, del avance de la técnica (esto es, entre otras cosas, la lenta desaparición de los oficios). Por lo demás, Heidegger cita reiteradas veces a Höderlin en Caminos de Bosque, Arte y Poesía, etc.
El texto iba para Martín, a quien sí conozco, y sí, no te conozco, cosa que me interesa menos a partir de que apresuradamente me calificaste de "proto buchón".
En todo caso, yo leí lo que me pareció, y se lo comenté a un amigo, Martín. Saludos.

Ezequiel Meler dijo...

"Pero el error nos ayuda como un adormecimiento/ Y nos hacen fuertes la necesidad y la noche.
Hasta que los héroes crecidos en cuna de bronce,/ como en otro tiempo sus corazones son parecidos en fuerza a los celestes.
[...]
Y, ¿para qué poetas en tiempos aciagos?
Pero son, como tu dices, los sacerdotes sagrados del Dios del vino/ que erraban de tierra en tierra/ en la noche sagrada
[...]
Es derecho de nosotros, los poetas
estar en pie ante las tormentas de Dios/, con la cabeza desnuda,
para apresar con nuestras propias manos el rayo de luz del Padre, a él mismo/, y hacer llegar al pueblo envueloto en cantos el don celeste.
Hoderlin, citado por Heidegger, en Arte y poesía.

Vos mejor que nadie sabes que ciertas palabras es mejor usarlas con cuidado, porque la gente se mnolesta. Yo no usé "nazis", porque ni se me ocurrió: los nazis no inventaron el conflicto y la angustia de la modernidad ante el avance de la técnica, que se prefigura una y otra vez en la "Revolución Conservadora", en el joven Thomas Mann, etc. Vos, en cambio, caíste en buchones.

Ezequiel Meler dijo...

Me ofusqué inicialmente por un tema simple. Mi abuelo, ruso de nacimiento 8ahora sería ucraniano) tenía doce hermanos. Once murieron en la guerra y los campos. Otro tanto con mi abuela polaca. Y del resto de mi familia, una cayó presa de los verdaderos "buchones", los servicios y Cía, allá por los setenta. Fijate de qué hablás, viejo. Parecés buen tipo, pero no diste en la tecla, ni cerca.

Mario Arteca dijo...

Si no di en la tecla, es porque también me ofusqué al divino botón. Disculpá, entonces, los excesos. Un abrazo.

Ezequiel Meler dijo...

Todo bien, ahora sí te ubico. Y a los dos nos gustó el poema de martín.

Mario Arteca dijo...

Renuevo abrazos. Veré tu blog, que parece muy piola.